Carta al Alto Mando Militar, dirigida a la Promoción Alcántara de 1986

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Esta Carta al Alto Mando Militar está especialmente dirigida a los integrantes activos de la Promoción del Ejército “General de Brigada Francisco de Paula Alcántara”, egresada de la Academia Militar de Venezuela en el año 1986, pero también es alusiva al resto de los compañeros de armas integrantes del Alto Mando Militar, a todos los que ocupan cargos relevantes y de comando y en general, a quienes visten los uniformes que les distinguen como soldados de la Fuerza Armada de Venezuela

Quienes suscribimos esta Carta al Alto Mando Militar, compartimos con ustedes cuatro años en el citado templo sagrado, donde fuimos formados como “hombres dignos y útiles a la patria, herederos y guardianes de la gesta libertadora de Simón Bolívar y sus valientes”. Juramos juntos ante nuestra sagrada bandera “defender la patria y sus instituciones hasta perder la vida si fuese necesario”. Hoy vemos y vivimos  con dolor y preocupación la situación de miseria del pueblo venezolano y el deterioro de nuestro país, sus instituciones y recursos.

Nuestra posición no es política sino precisamente alineada con nuestra inextinguible condición de soldados.

Al retirarnos entregamos las armas; pero nos queda el poder de las palabras, para recordar los valores y principios con los que fuimos formados: honor, valor, honestidad y verdad, parafraseando el «Código de Honor del Cadete Militar Venezolano».

No hay que esforzarse mucho para argumentar la destrucción que ha ocasionado el sistema reinante en nuestro país, mal llamado “Revolución Bolivariana”; porque la palabra revolución, implica cambios para el progreso, y el nombre de Bolívar se asocia con la libertad. Lamentablemente, esos no son los frutos de estos 20 años en los cuales el país ha ido en franco retroceso.

Hoy no tenemos poderes libres e independientes, ni respeto a la constitución y las leyes.

La economía está devastada. El bolívar, nuestra moneda, no vale nada, al igual que la vida de los venezolanos que mueren a diario, producto de la violencia, la ausencia de un sistema de salud eficiente y, por si fuera poco, de hambre.

Tampoco tenemos paz, vivimos atormentados diariamente con discursos de odio, guerra, batalla, represión, persecución y censura. Somos la vergüenza del mundo, poseemos los más altos indicadores mundiales en deterioro, muertes, violencia, contracción económica, endeudamiento, enfermedades, desnutrición y afines. Estamos los más bajos índices de desarrollo, libertad, progreso y respeto a los derechos humanos

Nuestros hijos, familiares, profesionales calificados y compatriotas en general, huyen desesperados, dejándolo todo: seres queridos, pertenencias, raíces, patria… buscando sobrevivir en cualquier otra nación

Nuestro padre el Libertador Simón Bolívar dijo:

“Maldito el soldado que vuelva las armas de la república contra el pueblo”. ¡Que dolor y que vergüenza lo que han hecho nuestros soldados!

También dijo nuestro Libertador -casualmente en el Discurso de Angostura (1819)-:

“Nada es tan peligroso como dejar permanecer largo tiempo el poder en un mismo ciudadano. El pueblo se acostumbra a obedecerle y él se acostumbra a mandarlo; de donde se origina la usurpación y la tiranía”.

¡Que sabio y prodigioso fue Bolívar, libertó seis naciones y no tomó jamás el poder de ninguna de ellas!.

Pretenden estas reflexiones basadas en hechos y realidades animarles a ponerse del lado correcto de la historia. Están a tiempo, sus decisiones en estos momentos cruciales salvarán vidas y determinarán el destino de nuestra nación. Lo que ustedes hagan ahora, será lo que finalmente relatará la historia que estudiarán sus nietos y sus generaciones

Es nuestro deseo y oración que Dios les ilumine y direccione por el bienestar de nuestro país y del pueblo al que nos debemos.

Finalmente, en nuestra Carta al Alto Mando Militar, citamos con reverencia la segunda parte del juramento que hicimos:

“Si así lo hiciereis, que Dios y la patria os lo premien si no, que os lo demanden”.

Coronel Félix Chacón García, Coronel Jorge Sánchez Rojas, Coronel Francisco Herrera Escobar, Coronel Rogelio Pérez Moreno, Coronel Javier Pérez Araujo, Coronel Joaquín González Dorta, Coronel José Ruiz Blanco, Coronel Gustavo Torrealba Machado, Coronel Carlos Faria Paz, Coronel Ladislao Mora Salazar, Coronel Ambrosio Ramos Cairo, Coronel Carlos Silva Reaño, Coronel Carmelo Siragusa Rega, Coronel Jarvis Colmenares Arellano, Coronel Javier Romero Bracho, Coronel Baudelio Medrano Rengifo, Coronel José Ángel Fernández, Coronel Franklin Cova Ramos, Teniente Coronel Miguel Velásquez López, Teniente Coronel Jorge Ruzzante Calderón, Teniente Coronel Antonio Sánchez Viera, Teniente Coronel Demetrio Abuchaibe Núñez, Teniente Coronel Edilberto Arias Ramírez, Teniente Coronel Dógali Martucci Morffe, Teniente Coronel Luis Zapata Rojas, Mayor Ulice Hernández Ferrer, Mayor Wilmer Peña Rosales, Mayor Gustavo Cárdenas Aristimuño, Mayor Luis Espinoza Flores, Mayor Nelson Rodríguez Bacadares, Mayor Wilmer Peña Rosales, Capitán Wilmer Flores Morales, Capitán José Abad Perdomo, Capitán Luis Sanguino Albornoz, Capitán José Páez Díaz, Capitán Daniel Mendía Aquino, Capitan Enrique Celestino Garcia, Teniente Víctor Zapata Rodríguez, Teniente Teichman Salazar Espejo, Teniente José Guanipa Uzcategui, Subteniente Nolbert Quintero Vale.

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