Compartir en:

Sentirse bien y estar bien

¿Cuál es la diferencia?

¿Qué significa estar bien? O… ¿Qué significa sentirse bien?

¿Sabías que estar bien y sentirse bien va más allá de la enfermedad? ¿De qué depende una u otra? ¿Cuál es la diferencia entre sentirse bien y estar bien? ¿Podemos estar bien sin sentirnos bien, o viceversa?

Vamos a darnos un paseo y poco a poco entender la diferencia.

Según la Organización Mundial de la Salud (OMS): «Salud es un estado de completo bienestar físico, mental y social, no meramente la ausencia de afecciones o enfermedades». Organización mundial de la Salud.

Este concepto de salud hoy en día está obsoleto. La salud tiene implicaciones más profundas en el hombre y la mujer contemporánea. Podríamos decir que nuestro bienestar está asociado inclusive al medioambiente.

Creo encontrar una respuesta más cercana en Georges Canguilhem quien afirma que la salud es la habilidad para adaptarse al entorno.

El ser humano para sentirse bien debe encontrar una coherencia en tres planos: el físico, el emocional y el espiritual; mientras que para estar bien los factores externos tienen una poderosa influencia.

Es decir, puedes sentirte bien aunque tu entorno puede estar muy mal, y viceversa.

Sentirse bien implica que gozas de buena salud, tus pensamientos son positivos y la conexión espiritual contigo mismo está en armonía.

Estar bien quiere decir, entre otras cosas, que tienes un seguro médico, tu hogar es como lo deseas, tus relaciones sociales te satisfacen y sueles complacerte la mayoría de tus gustos: salir a cenar, ver alguna película, viajar etc.

Como yo lo veo, estar bien está más relacionado con la sensación de placer y… para llegar al placer debes sentirte bien.

Encontrar el equilibrio entre una y otra parece ser el dilema. Es algo así como: levantarte hacer ejercicio, meditaciones, saludar al vecino, trabajar como loca para pagar el seguro, hacer el amor con tu pareja –si no la tienes buscarla-, hacer afirmaciones –no creo en ellas sino hay acciones que las acompañen-, seguir trabajando para poder pagarme los gustos, si me insultan en la calle lanzarle una bendición en vez de una mentada de madre, uff… suena tan agotador que al final del día he dejado de sentirme bien.

Un día a la vez…

Prefiero ponerme metas que pueda cumplir y sobre todo, se parezcan a mí.

Elegir qué te hace sentir bien es indispensable y… encontrar cómo estar bien sin dejar de sentirte bien.

A veces, el concepto que hemos elegido de bienestar no es el que se nos adecúa a nuestro ser. Es decir, si tu mayor placer es ir a caminar por el Himalaya, ¿qué haces trabajando en una oficina 24 x 24 encerrada sin ver el sol?

Eso es incongruencia emocional. Seamos coherentes, si el deseo es estar y sentirte bien, organízate para conseguirlo.

Dos consejos son suficientes:

1. Haz una lista de 10 cosas que te den placer

2. Ve por ellas.

Quizá puedas encontrar las mil una excusas para no hacerlo o… puedes encontrar una poderosa razón para decidir estar y sentirte bien: tú.

Compartir en: