historia de superación entre madre e hija síndrome de down

Una historia de superación entre madre e hija que se hizo libro

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Delfina Babor nació hace 26 años con síndrome de Down. A los 10, empezó a hacer preguntas. Su mamá, Marisa Aguirre,  las anotó en un cuaderno. Hoy, llegaron a ser publicadas.

Se enteró recién cuando ella nació. Tenía 28 años, estudiaba psicología en la UBA y estaba feliz esperando la llegada de su primera hija, después de haberla buscado durante cuatro años. El embarazo había sido perfecto. Pero hubo un imprevisto ese 23 de octubre de 1992, a las dos y media de la tarde. Aún recuerda el ataque de llanto y de sorpresa de su marido cuando los médicos le dieron la noticia. También recuerda el cartel que le colgaron en la puerta de la habitación del Hospital Italiano: “Prohibidas las visitas”. ¿El motivo? La beba tenía síndrome de Down (es la causa genética más frecuente de discapacidad intelectual).
Pasaron 26 años desde entonces y hoy Marisa Aguirre, la mamá, y Delfina Babor, su hija, se miran cómplices y sonríen frente a la lente del fotógrafo. Son noticia porque juntas hicieron un libro que se llama Las preguntas de Delfina, con ilustraciones y textos que reflejan lo vivido por la niña desde chica. Y tiene el valor de reflejar la otra mirada. Allí están sus preguntas, sus miedos, su frustraciones, su bronca, su impotencia. “A partir de los 10 años, Delfi empezó a hacer preguntas.Casi siempre lo hacía en la noche, y me tomaban por sorpresa. Así que después de saludarla, corría a mi cuarto y las anotaba en un cuaderno. La primera fue: ¿Yo tengo síndrome de Down?”, recuerda Marisa. A medida que iba creciendo, se intensificaban sus inquietudes y las vivencias de Delfina.
Ella misma observaba un cuerpo diferente: sus ojos eran más alargados y su manos más pequeñas. Cuando hablaba, no le entendían y las tareas le resultaban muy difíciles. Se sumaban comentarios en la calle de personas desconocidas que le pedían “un besito” o le decían “angelito”, cosa que le generaba mucha rabia a ella y a su hermano, Francisco, tres años menor, gran compañero de vida.
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