En el futbol americano no se puede dar nada por hecho, aunque falten tan solo 50 segundos para que termine un partido. Este lunes los New Orleans Saints lo demostraron y rescataron el triunfo 30-28 sobre los Houston Texans, de manera heroica.

Los Saints siempre vinieron de atrás, con el factor cerebral de la mancuerna Sean Payton-Drew Brees, que aparentemente comete locuras, pero todo está fríamente calculado.

Y así fue en esta ocasión, después de un par de pases largos de Deshaun Watson, que le dieron a los Texans la que parecía la ventaja definitiva, los Saints se dieron el lujo de no tomar un tiempo fuera, lanzar un pase arriesgado cuando faltaban 10 segundos y colocar el ovoide en posición de gol de campo.

Correspondió entonces el turno a Will Lutz de intentar un gol de campo de 58 yardas, ya había fallado uno, pero pateó sin complejos y conectó de manera perfecta, ante el festejo de sus compañeros y por supuesto, de los aficionados.

 

Vía FoxSports.

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