El reggaetón y el Grammy

¿Es tan malo el reguetón? ¿Qué opinas?

(Puedes utilizar cualquier forma en castellano, reggaetón o reguetón)

A propósito de la rabieta de los reguetoneros por la poca presencia que tuvieron en los Grammy, ¿son tan malos el trap, el reggaetón y otras nuevas expresiones musicales que algunos ni siquiera quieren llamar música?

Lee y deja tu opinión más abajo.

Cuestión de gustos.

Como pasa con cualquier estilo musical, un reguetón puede ser malo por su calidad musical. Un experto en música puede decir que es desafinado o pobre, un poeta puede decir que no rima, y un literato puede decir que las líricas son huecas, carecen de profundidad, que son ofensivas o violentas. Y una persona sin mayores conocimientos puede decir que odia la canción sin dar argumento alguno, porque en muchos lugares afortunadamente existe la libertad de expresión y el derecho a elegir qué escuchamos y qué no.

Reguetoneros Grammy

¿Músicos o entretenedores?

No preguntamos si artistas, porque al hablar del arte entramos a otro terreno también muy subjetivo. ¿Qué es y qué no es arte? ¿Quién es y quién no es un artista? Es polémica aparte suficiente para otro artículo. 

Así que dejando el arte a un lado, cabe la pregunta: ¿los reguetoneros son músicos o entretenedores? Al menos juzgando por sus productos, son primeramente entretenedores.

El entretenimiento no requiere mayor calidad que la necesaria para entretener.

Un ejemplo mundano: Si un chiste de esos que consideramos malísimos hace reir a la mayoría que lo escucha ¿es malo? Para nada. Quizá es tonto, le falta profundidad, pero la función de un chiste no es tener profundidad, ni historia, ni ser una obra literaria. Es causar risa.

Fuera de su clasificación como forma de comunicación, la función de un chiste es hacer reír. Si hace reír a quien lo escucha, entonces como chiste es bueno, al menos para quienes se ríen con él.

No consumimos lo que es bueno, consumimos lo que nos gusta.

Equiparando el reguetón con la dieta, una pieza de reguetón quizá sería una salchicha. E incluso dentro de las salchichas, algunos querrán que aclare que sería una de las baratas, y aunque otros lo defienden, ante los más agudos una buena pieza de reguetón llegaría cuando mucho a perrocaliente. Vamos a dejarlo ahí para efectos del ejemplo: el reguetón es como un perro caliente.

Lejos de ser un plato balanceado, sano, nutritivo, el perro caliente más bien puede caer pesado en el estómago, es grasiento, calórico y poco alimenticio. Pero eso no implica que no está sabroso y que no quita el hambre. Pues por supuesto que brinda disfrute, placer y satisfacción a quien lo consume. Y el perro caliente es amado por muchos. Aunque me gustan, prefiero una Reina Pepiada.

Reguetoneros Grammy

El perro caliente es el plato favorito de muchos, te guste o no. Supéralo.

Porque la gente no consume solamente lo bueno, lo que tiene calidad, o lo que le hace bien. 

Lejos de eso, consumimos principalmente lo que nos gusta. Y ahí primero viene el amor y después el análisis, pues seguimos consumiendo lo que nos gusta aunque nos haga daño, aunque sea malo para el planeta y aunque mil informes confirmen que carece de calidad y que está hecho siguiendo una fórmula para hacernos caer, para que sea adictivo, para que queramos otro y otro.

Decir que los refrescos no son deliciosos porque tienen demasiada azúcar es como decir que Fito Páez no es un buen cantante porque es de izquierda (hay mejores argumentos para descartar a Fito, por ejemplo su pobre voz) o como decir que Freddie Mercury no era buen cantante porque algunas letras de Queen son burlonas. 

Una cosa no anula ni descarta a la otra. Se está afirmando que el refresco es delicioso y no que es bueno para la salud o para adelgazar.

La comida chatarra, los libros de Stephen King (quien se ha autodenominado el McDonald’s de la literatura), las series malas que vemos hasta el final solo porque “ya comencé a verla y la voy a terminar”, la grasa, la pornografía, las horas mirando feeds de redes sociales de gente que no nos interesa, sobran ejemplos en nuestro día a día confirmando que consumimos lo que queremos, o en el mejor de los casos, lo que nos gusta, por encima de lo que es bueno para nosotros y de lo que tiene calidad.

Y cuando se trata de placer, como en este caso, del placer de escuchar música, somos fáciles, muy fáciles, tan fáciles como cuando se trata de comer.

No hay que confundir entretenimiento con arte, ni calidad con disfrute.

Aunque el arte pueda ser una forma de entretenimiento y el entretenimiento una forma de arte. 

Por la misma razón tampoco hay que confundir calidad con disfrute, porque algo de muy mala calidad se puede disfrutar, incluso cosas dañinas como el cigarrillo o el alcohol se pueden disfrutar tremendamente. Todo es cuestión de gustos. Y de paso, para complicar más la cosa, la calidad también es subjetiva pues hasta entre en los cigarrillos, aunque todos sean dañinos, hay unos mejores que otros respecto al disfrute y experiencia que brindan al consumidor. Su calidad como costumbre es tan mala que lo clasifica como vicio, pero su calidad como experiencia para algunos lo clasifica como satisfacción y placer.

Entonces, así como los concursos de belleza deben sincerarse (¿se mide la belleza o la inteligencia?) quizá también se deben aterrizar las intenciones de las premiaciones musicales populares.

Quizá deben aterrizarse las intenciones de las premiaciones musicales. 

Volviendo a los reguetoneros y el Grammy, ¿se premian la popularidad y el éxito ó la calidad musical y lírica? ¿Se premia la capacidad de entretener o la de elevar el espíritu y el alma del escucha? Tal vez se puede resolver con categorías adicionales (que no sé si ya existen) como Canción más pegajosa, Canción más popular o Canción con más visitas, y contando los likes en las redes sociales. Así quedaría fuera el debate de la calidad musical o el contenido de las letras y nos vamos directo a lo que mide el gusto de la gente.

Reguetoneros Grammy

El reguetón es alegre.

Una cosa es cierta: por lo general la música popular pre-reguetón era más triste, pastelera, cortavenas, depresiva, lenta, lastimera y monotemática. 

El reguetón casi siempre es alegre, incluso cuando habla de un corazón roto, de una muerte, de la soledad o del fin de una historia de amor. 

En el reguetón están presentes asuntos carnales: violencia, infidelidad, sexo, drogas, ambición por dinero, mucho dinero, mientras que antes el tema de las canciones populares se movía casi exclusivamente en el terreno del amor y el desamor.

Por supuesto que no se puede comparar Rapsodia Bohemia de Queen con Gasolina de Daddy Yankee, y el DJ lo tiene claro. Tienen momentos diferentes en la fiesta o en el reproductor del carro, pero ambas tienen cabida en los playlists de cada quien.

Debemos aprender a disfrutar el perro caliente o como mínimo comprender que millones de personas lo disfrutan.

Y no debemos asumir que quien disfruta un perro caliente no ha probado otras cosas.

Somos seres complejos, llenos de contradicciones. La misma persona que hoy cena perro caliente mañana desayuna langosta y la acompaña con sidra. Y esa misma persona en un par de meses puede desarrollar alergia a los mariscos. Ser contradictorios y cambiantes es parte parte de la naturaleza humana.

El reguetón leyó a una generación.

Mientras muchos los critican, los reguetoneros dicen lo que mucha gente, sobre todo gente joven, quiere decir y escuchar, demostrando que el reguetón pertenece a esta época y la supo leer suficientemente bien como para ser la expresión de varias generaciones que desde los tempranos 2000 se han criado odiando y amando el reguetón.

Entre los reguetoneros que me gustan están J. Balvin y Bad Bunny y mi favorito, el venezolano Micro TDH. ¿Los tuyos?

Te dejo unas canciones que me gustan. Si odias el reguetón quizá te comienza a gustar, y si lo amas, pues seguro las conoces.

¿Por qué es importante?

Más allá de la discusión interminable e innecesaria decidiendo si el reguetón es bueno o malo, se trata de discriminación intelectual: eres mediocre, ignorante o no sabes lo que es la música si escuchas reggaeton; y de sesgos: todo lo que es reggaeton es malo o todo lo que es rock es bueno. El verdadero aprendizaje están en aceptar y entender que además de existir gustos variados, los gustos de las personas cambian, las modas cambian, las impresiones que tenemos respecto a las cosas son distintas de un momento a otro.

En un extremo están las personas que piensan que música es igual a bailar y en el otro están las que usan la música para pasar un despecho. Lo esencial está en aprender que en el mismo playlist cabemos todos.

Alejandro Medina para Curadas

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Carlos Ramírez
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Carlos Ramírez

De mi parte, no comulgo con él regueton , es un estilo, pero preguntó ¿una filarmónica a interpretado un regueton? . La letra , la mayoría son vulgares y obsceno y todos quieren cantar regueton , por no tener ninguna exigencia bocal. Es mi opinión .

Jose
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Jose

Ha interpretado

H a …..ha

Ricardo
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Ricardo

Es un estilo vulgar, obsceno, sin clase, sin educación, los cantantes su único mensaje es promover actividades delictivas, sexo, bebedera de alcohol.

Domingo
Visitante

Lo siento por los reguetonerod pero el regueton es como lo contrario a la música y a pesar que los tiempos cambian esto no significa que deban ser de menor calidad. Es verdad que llega a algún público en específico pero las letras generalmente son chocantes. Todos tienen el mismo ritmo lo que lo hace monótono después de escuchar varias canciones seguidas

Milena Matos
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Milena Matos

Yo no lo siento por ellos, sino por quienes los escuchan,y los «bailan», sobre todo cuando son niños en edad escolar. Deplorable!!

Nicolás Baselice
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Salvando las distancias, si los Beatles no hubieran tenido la oportunidad de de desarrollar sus capacidades, que fueron creciendo, y juntar un equipo como el que conocemos ¿A dónde hubieran llegado con «she loves you, yeah, yeah, yeah» El reguetón, más allá de si te gusta o no, está allí. La música, no solo es moda. La Onda Nueva no existía. El Catire, de Aldemaro Romero, lo presentó en un festival de la canción acá en Caracas y calificó, literalmente, de último. Hoy nadie sabe quién lo ganó. En cuestiones tan subjetivas es recomendable ser mente abierta. Uno cambia y… Read more »

Milena Matos
Visitante
Milena Matos

No solo es malo, es de lo peor que ha habido desde hace muchísimos años, no se trata de si algún género musical es o no «bueno», lo que pasa es que el reguetón no se puede calificar como música, aparte de eso, los mensajes son vulgares, obscenos, monotemáticos, y una pésima influencia para los niños y jóvenes., y los que lo interpretan tampoco pueden calificarse como cantantes o «artistas» como ellos se hacen llamar. Lo único que hacen es BULLA grosera, una ofensa para los oidos, pura contaminación sónica.

A CARLOS A.
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basura no sirve no hay mensaje positivo

JOSE LUIS
Visitante

EL REGGAETON NO ES PERO UNA SERIE DE GROSERÍAS Y VULGARIDADES DICHAS DE MANERA GROTEZCA ACOMPAÑADOS DE RUIDOS ESTRIDENTE Y MONÓTONOS, PROPIO DE GENTE SUBNORMAL SIN EDUCACIÓN. EL MISMO RITMO REPETIDO CIENTOS DE VECES A MANERA DE RUIDO MOLESTO. DESAPARECERA ALGUN DIA A MEDIDA QUE LA GENTE SE CANSE DE OIR LAS MISMAS PALABRAS SOECES UNA Y OTRA VEZ.. ESTE TIPO DE RUIDOS EMBRUTECEN A LOS JÓVENES, CAUSANDOLES TRASTORNOS MENTALES

 

 

 

 

 

 

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