La coalición contra la corrupción en Venezuela del chavismo y el madurismo (1999-2019) tiene preocupados no solo a altos funcionarios del gobierno y miembros de la política del régimen, sino también a familiares y testaferros que se han visto beneficiados por los actos de corrupción desde hace algún tiempo.

Actividades como transacciones, colocaciones, depósitos personales, compras de activos y otros movimientos financieros y bancarios son solo algunos recursos utilizados para poder colocar el dinero perteneciente del erario público, según informó el periodista Nelson Bocaranda.

La coalición asegura que hasta en el gobierno de Turquía, en manos del presidente Erdogan, supuestos aliados del régimen venezolano han participado en dar información relacionada a “retenciones” relacionadas con ciudadanos venezolanos.

Trascendió hace algunos días que fueron congeladas varias cuentas pertenecientes a un ministro de Maduro en el HSBC de Suiza. Por otro lado, se conoce que existe una cuenta, en otro banco, con aproximadamente 600 millones de dólares sacados de Venezuela. También harán lo mismo con cuentas relacionadas con el banquero Mathias Krull, hoy privado de libertad en Estados Unidos.

El gobierno norteamericano se encuentra trabajando con la Interpol y otros entes de seguridad mundial en el proceso de detenciones a las personas involucradas en estos hechos.

Entre las personas implicadas se encuentran jueces, fiscales y sus familiares. Por otra parte, se esperan anuncios de restricciones de acceso a venezolanos que puedan estar relacionados con actos de corrupción en Brasil, Puerto Rico, Colombia, Islas Vírgenes estadounidenses, Ecuador y Perú.

Esta coalición se encuentra integrada por miembros de inteligencia del Tratado Interamericano de Asistencia Recíproca (TIAR) con el objetivo de presionar sus activos financieros y una constante revisión de su movilidad en el planeta. Para ello tienen un registro de todas sus aeronaves que han usado para trasladar dinero y hasta oro.

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