Hacía años que no se veía al Manchester United competir de tú a tú con el Manchester City, al que había ganado en temporadas recientes, pero nunca con la sobriedad con la que lo hizo este sábado al ganar 2-1, en una de sus mejores primeras partes desde hace mucho tiempo.

Tras un primer tiempo esplendoroso en lo ofensivo y un segundo marcado por la férrea defensa del United, los ‘Diablos Rojos’ asaltaron la casa de su vecino con tantos de Marcus Rashford y Anthony Martial para dejar al City con una desventaja casi insalvable con el Liverpool de 14 puntos.

En los tres años y medio que Pep Guardiola lleva en Mánchester, pocas, muy pocas veces se vio a su equipo tan perdido como este sábado en el Etihad Stadium durante los primeros 45 minutos.

Los celestes, acostumbrados siempre a llevar los partidos a su terreno, se vieron desdibujados por un Manchester United consciente de sus debilidades y sus fortalezas. Sabía que en el juego de posesión apenas tenía posibilidades y se centró en la rapidez.

Los ‘Diablos Rojos’ disfrutaban de una facilidad pasmosa para penetrar en las entrañas del City y fue cuestión de tiempo que marcaran.

En una internada de Rashford, Bernardo Silva, en una acción torpe, derribó al inglés. Anthony Taylor no señaló nada, pero el VAR vio el penalti. El propio Rashford, por segunda jornada consecutiva, convirtió.

Menos mal para sus intereses que instantes después Anthony Martial sí apuntó bien y en un jugada de combinación hizo el segundo lejos del alcance de Ederson.

Se completó así la nefasta primera parte del Manchester City, amargada además por la petición de un penalti por mano de Fred desestimada por el VAR.

Si la primera parte había sido una exhibición del poderío ofensivo del United, la segunda lo fue del defensivo. Quizás por primera vez, Lindelof y Maguire se compenetraron como los grandes centrales que son para frenar y desesperar al City.

 

Vía FOX

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