Un gigantesco asteroide se acercará a la Tierra después de Navidad
Un gigantesco asteroide se acercará a la Tierra después de Navidad

Un gigantesco asteroide se acercará a la Tierra después de Navidad

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Mientras la NASA desarrolla su arma de defensa planetaria para proteger a la Tierra de objetos espaciales, un gigantesco asteroide que mide casi 620 metros pasará cerca del planeta el 26 de diciembre

En nuestro Sistema Solar circulan un sinnúmero de objetos espaciales, desde asteroides hasta cometas extrasolares, y el Centro de Estudios de Objetos Cercanos a la Tierra de la NASA, se encarga de monitorearlos a todos para poder detectar aquellos que son potencialmente peligrosos. En la tabla que muestra las diferentes aproximaciones cercanas a la Tierra de las rocas espaciales, figura un asteroide de medio kilómetro que se acercará a nuestro planeta justo después de Navidad.

El asteroide, bautizado 310442, alcanzará su punto de máxima proximidad a nuestro planeta a las 07:54 UTC del 26 de diciembre, cuando se encuentre a cerca de 0,05 unidades astronómicas, o lo que es lo mismo: alrededor de 7,3 millones de kilómetros del centro de la Tierra (una unidad astronómica equivale a 149,6 millones de kilómetros, la distancia de la Tierra al Sol).

En su aproximación a la Tierra, la roca espacial se desplazará a una velocidad estimada de 12,3 kilómetros por segundo (44.280 km/h). Los astrónomos del CNEOS calculan que el 310442 tiene un diámetro de entre 280 y 620 metros; oscilando así su tamaño entre el Trump Building de Manhattan y la Torre de Shanghái en China.

Aunque se calcula que el asteroide pasará a una distancia lo suficientemente lejana, se considera un objeto cercano a la Tierra, clasificación en la que entran los asteroides y otros cuerpos espaciales si pasan a una distancia de menos de 1,3 unidades astronómicas de nuestro planeta.

Pero.. ¿Qué es un asteroide?

Un asteroide es un cuerpo celeste rocoso, más pequeño que un planeta y mayor que un meteoroide. La mayoría orbita entre Marte y Júpiter, en la región del sistema solar conocida como cinturón de asteroides; otros se acumulan en los puntos de Lagrange de Júpiter, y la mayor parte del resto cruza las órbitas de los planetas.

La palabra asteroide procede del griego, ἀστεροειδής, y significa «de figura estelar», en referencia al aspecto que presentan cuando son vistos con un telescopio. Fue acuñada por William Herschel en 1802, aunque durante la mayor parte del siglo XIX los astrónomos los denominaran planetas. Hasta el 24 de marzo de 2006 a los asteroides se les llamaba también planetoides o planetas menores. Sin embargo, estos términos han caído en desuso.

Durante más de dos siglos, Ceres fue el primer asteroide descubierto. Tras la redefinición de planeta de 2006, que reclasificó a este cuerpo como planeta enano, técnicamente es Palas, encontrado en 1802, el primer asteroide descubierto. En estos dos siglos el número de asteroides conocidos no ha dejado de crecer, alcanzando valores de varios cientos de miles. No obstante, si se sumara toda su masa, el equivalente solo daría para un porcentaje del 5 % de toda la masa de la Luna.

Los asteroides se clasifican en función de su ubicación, composición o agrupamiento. Para la ubicación se toma como referencia la posición relativa de estos cuerpos respecto al Sol y los planetas. Para la composición se usan los datos extraídos de los espectros de absorción. Los agrupamientos se basan en los valores nominales similares del semieje mayor, la excentricidad y la inclinación de la órbita. Debido a su diminuto tamaño y gran distancia de la Tierra, casi todo lo que sabemos de ellos procede de medidas astrométricas y radiométricas, curvas de luz y espectros de absorción. Gaspra, en 1991, fue el primer asteroide visitado por una sonda espacial, mientras que dos años más tarde Ida fue el primero en el que se confirmó la existencia de un satélite.

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Tomado de   LA PRENSA

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