Libertad financiera: conoce cómo alcanzarla siguiendo estos pasos

Libertad financiera: conoce cómo alcanzarla siguiendo estos pasos

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Ejecutar un plan de ahorro e inversión con mucha paciencia y disciplina será la clave para poder ganar dinero sin tener que trabajar y obtener la libertad financiera

El concepto de libertad financiera, es el estado en el que no trabajas o realizas una disciplina activa para obtener ingresos que te permitan vivir dignamente, existió siempre, pero se popularizó con las superventas del libro Padre rico, padre pobre, del experto Robert Kiyosaki.

Millones de personas leyeron el libro y comenzaron a predicar la importancia de ser financieramente independientes, lo cierto es que muy pocas lograron llegar a este punto. Por este motivo, a continuación, te ofrecemos una guía paso a paso para que puedas ser una de ellas.

Libertad financiera

Qué es la verdadera libertad financiera

Es importante entender qué es exactamente la verdadera libertad financiera y cómo se diferencia de la definición que hoy en día circula por las redes sociales.

En simples palabras, la verdadera libertad financiera significa poder vivir haciendo prácticamente lo que queramos sin tener que trabajar ni realizar ninguna clase de actividad para obtener el dinero necesario.

Dentro de “ninguna clase de actividad” se abarca el trading. La compraventa de activos financieros en el corto plazo es una disciplina muy demandante, tanto en tiempo como en esfuerzo. Si estamos cinco, seis, o más horas frente a la pantalla analizando y operando activos, entonces no somos financieramente libres, tenemos un trabajo como el promedio.

Tener libertad financiera quiere decir que obtenemos ingresos pasivos periódicamente, aún cuando estamos tomando sol en la playa, charlando con amigos o simplemente mirando al techo.

Cuando nuestros negocios e inversiones trabajan por nosotros, y nosotros no trabajamos por ellos, es cuando finalmente alcanzamos la verdadera libertad financiera.

Alcanzar la verdadera libertad financiera significa no tener que trabajar más para poder seguir viviendo dignamente. Fuente: Pexels.

Un cambio de mentalidad

Ahora bien, para lograr esta meta, es importante adoptar una mentalidad un poco fuera de lo común. En primer lugar, tenemos que realmente desear obtener el suficiente dinero y/o el flujo de fondos necesario para poder vivir sin trabajar.

No basta con simplemente conocer el concepto, tenemos que luchar por ello enfáticamente y hacer algún que otro sacrificio. Por ejemplo, tener un coche nuevo puede satisfacer un deseo de corto plazo, pero por sus gastos directos e indirectos será una carga en el mediano y largo plazo que nos alejará cada vez más de la libertad financiera.

Además, así como muchos deportistas sacrifican salidas sociales por estar entrando de cara a una competencia, a veces será necesario prescindir de juntadas con amigos o familiares si estas requieren de un gran gasto, como salir a comer a un restaurante costoso o vacacionar en un hotel que está muy por encima de nuestras posibilidades.

Claramente, hay que seguir disfrutando de la vida y acumulando recuerdos y experiencias, pero siempre con sensatez y sin olvidarnos de nuestra principal meta: alcanzar la libertad financiera. Aceptando este cambio de mentalidad, solo resta conocer el paso a paso para hacerlo.

Paso 1: estudiar la situación actual

Cuando queremos ir a un lugar que no conocemos y optamos por utilizar un mapa, lo primero que hacemos es localizar dónde estamos parados en la actualidad. Lo mismo hay que hacer con la situación financiera.

Es esencial estudiar el presente de nuestros ingresos, gastos, deudas, ahorros e inversiones, entre otros aspectos, para determinar un nuevo plan a ejecutar que ayude a lograr la libertad financiera.

Hoy en día, gracias al uso de las plataformas digitales y las tarjetas de débito y crédito, esta tarea resulta mucho más sencilla. Solo basta con armar una planilla de cálculos y anotar “los números” que manejamos.

Al tenerlos todos reflejados explícitamente, el siguiente paso, uno de los más importantes, será pan comido.

Es esencial cambiar la mentalidad para poder lograr la independencia financiera. Fuente: Pexels.

Paso 2: recortar los gastos

Luego de estudiar la situación financiera actual, hay que comenzar a recortar gastos. En este punto, hay que diferenciar los necesarios de los de ocio y detectar los gastos hormiga y fantasma.

Dentro de los gastos necesarios, se encuentran todos aquellos indispensables para tener una buena calidad de vida, como la luz, el alquiler, el agua, el gas, el internet, la telefonía, el alimento, etc.

Como no se pueden abandonar, lo que hay que hacer es tratar de buscar alternativas más económicas, sin sacrificar demasiado lo que se obtiene. Por ejemplo, si contamos con 500 megas de internet y solo navegamos por las redes sociales, miramos videos en YouTube esporádicamente y vemos alguna que otra película en Netflix o HBO, entonces tal vez 100 megas sean más que suficientes. En este caso, la experiencia de usuario sería prácticamente la misma y podríamos ahorrar grandes cantidades de dinero en el mediano y largo plazo.

Lo mismo sucede con la comida, la ropa y otros servicios. No siempre lo más caro es lo mejor para nosotros, y darnos cuenta de esto puede potenciar nuestro camino hacia la libertad financiera.

Por otro lado, hay que controlar los gastos de ocio. Tal como contamos al inicio, hay que realizar sacrificios para cumplir objetivos. Si el 10% de nuestros ingresos se diluye en reuniones sociales, al cabo de 10 meses habremos perdido un sueldo entero. Por lo tanto, hay que moderarse ligeramente para aumentar nuestra capacidad de ahorro.

En cuanto a los gastos hormiga y fantasma, mientras que los primeros son pequeñas fugas de dinero constantes que juntas suman grandes montos, los segundos son fugas que tenemos innecesariamente o sin darnos cuenta.

Un caso típico de gasto hormiga es el café comprado todas las mañanas en el bar de la esquina. Uno por día puede no ser relevante, pero, al cabo de un año, el total puede ser muy preocupante.

Entre los gastos fantasma, se destaca la suscripción a un servicio que no utilizamos, como una plataforma de streaming cuyas series y películas no vemos, muy común en los tiempos que corren, en donde hay numerosas alternativas.

También es fundamental manejar adecuadamente las deudas. Si no tenemos dinero para consumir un determinado bien que solo brindará placer en el corto plazo, como el auto, entonces no es inteligente endeudarnos para pagarlo.

Cuanto más “pequeños” seamos financieramente y más “liviana” sea nuestra mochila de deudas, mejor, ya que nuestra capacidad de ahorro no se verá dañada con el pasar de los meses.

Paso 3: buscar ingresos alternativos

Otro de los puntos más importantes al querer alcanzar la libertad financiera es la búsqueda de ingresos alternativos. Inicialmente, tendremos que trabajar, por lo que puede ser necesario apuntar a horas extras, a un empleo complementario o bien a un emprendimiento paralelo.

Más adelante, este ingreso extra provendrá de las inversiones, pero, en principio, será necesario continuar realizando una actividad. Muchos profesionales suelen tener un empleo bajo dependencia de tiempo completo y brindar asesoría, consultoría o algún otro servicio relacionado en los tiempos muertos, incluyendo fines de semana.

Si bien puede ser agotador, en algunas situaciones, lo cierto es que forma parte de los sacrificios mencionados anteriormente. Trabajar un poco más en el presente puede ayudarnos a no trabajar en el futuro.

Con menos gastos y más ingresos, llega el momento de armar un plan de ahorro que sea consistente. Conceptualmente, es simple: solo hay que guardar la máxima cantidad de dinero posible mes tras mes.

Paso 4: armar un plan de ahorro

No obstante, a algunas personas les cuesta trabajo, ya sea por falta de costumbre o confusión. Todas ellas pueden optar por aplicar alguna de las siguiente cuatro técnicas de ahorro.

El método de las 52 semanas

Básicamente, esta técnica consiste en ahorrar una cierta cantidad de dinero multiplicada por el número de semana en el que nos encontremos.

Por ejemplo, si tomamos como base USD 1, tendremos que guardar USD 1 la primera semana, USD 2 la segunda, USD 3 la tercera y así sucesivamente. De esta forma, al cabo de un año habremos acumulado USD 1.378.

Evidentemente, a mayor cantidad de dinero, mayor será el ahorro a finales de año, pero también será más difícil de implementar.

El famoso Kakebo

A su vez, los japoneses tienen su propia técnica de ahorro milenaria. Se trata de Kakebo, un método que consiste en clasificar los ingresos todos los meses en diferentes categorías (ahorro, inversión, gasto fijo, gasto variable, entretenimiento, etc.) y, posteriormente, realizarse una serie de preguntas:

¿Cuánto dinero he conseguido hasta ahora?

¿Cuánto dinero me hubiese gustado ahorrar?

¿Qué cambiaría el mes que viene para mejorar?

¿Cuánto dinero estoy gastando en realidad?

Libertad financiera

En la antigüedad, esta forma de ahorrar se llevaba a cabo utilizando frascos y dinero en efectivo. Hoy en día, gracias al desarrollo de la tecnología, simplemente se puede utilizar una planilla de cálculos, aunque tendrá un “menor efecto visual” que tal vez impida la máxima optimización del Kakebo.

La técnica del salario estable

Asimismo, también es posible ahorrar una importante cantidad de dinero utilizando la técnica del salario estable. Como su nombre lo indica, solo hay que establecer mentalmente que los ingresos mensuales siempre serán los mismos.

Por ejemplo, si a principio de año los ingresos netos mensuales rondan los USD 1.000, hay que tratar de amoldar el presupuesto en base a tal cifra. En caso de gozar de un incremento de dinero y seguir “creyendo” que obtenemos USD 1.000 mensuales, no caeremos en la tentación de aumentar los gastos de placer. Así, la capacidad de ahorro se vería incrementada con el paso del tiempo.

La regla del 80/20

Por último, una de las técnicas de ahorro más conocidas y efectivas es la regla del 80/20. En simples palabras, este método dicta que hay que consumir el 80% de los ingresos mensuales y ahorrar el 20% restante.

A pesar de la sencillez, lo importante es ser disciplinados para poder ejecutar la estrategia de manera efectiva y así poder acumular e incrementar capital con el paso del tiempo.

Lógicamente, también se pueden combinar todas estas técnicas para potenciar la acumulación de dinero. Lo que hay que entender es la idea que hay detrás: guardar más de lo que se gasta.

Paso 5: crear una cartera de inversión

Tras aumentar la capacidad de ahorro, llega dar el último paso para alcanzar la verdadera libertad financiera: crear una cartera de inversión. En este punto, hay que contemplar dos factores.

Rentas vs. crecimiento

Existen diversos activos, financieros y de la economía real, que nos permitirán incrementar el patrimonio, pero los más versátiles y accesibles son los pertenecientes al mercado de capitales: acciones, bonos y materias primas.

Aunque hay que diversificar correctamente y contar con todo tipo de activos en el portafolio, en el camino hacia la libertad financiera son importantes los que distribuyen una renta periódica, como las acciones de dividendos y los bonos.

Contar con un flujo de fondos mensual (o trimestral) permitirá ganar dinero sin importar lo que pase con las cotizaciones en el mercado secundario y servirá para afrontar los costos de vida sin tener que desprendernos de las tenencias.

En este punto, hay que realizar una proyección de nuestros gastos totales para calcular cuánto capital colocar y a qué tasa de interés o con qué rendimiento estimado y así lograr tener las rentas justas. Para esto, se utiliza la siguiente fórmula:

Dinero necesario = (gastos anuales x 100) / tasa anual

Suponiendo que se arma una cartera diversificada compuesta por acciones que pagan dividendos y bonos que, en promedio, paga un 7% anual en dólares, y los gastos anuales son de USD 7.200, entonces habría que colocar USD 102.900, aproximadamente (7.200 x 100 / 7 = 102.857).

De otra forma, si se logran adquirir activos que paguen una tasa del 10% y los gastos anuales alcanzan los USD 10.000, entonces el capital a colocar debe ser de USD 100.000 (10.000 x 100 / 10 = 100.000).

Libertad financiera

Gestionando el riesgo

Como el objetivo es dejar de trabajar y seguir obteniendo un ingreso, es fundamental controlar el riesgo para no perder todo el capital acumulado.

Para esto, hay que informarse y no colocar “todos los huevos en la misma canasta”. Por ejemplo, si una empresa paga un 8% de dividendos, a pesar de que sea una muy buena tasa, no hay que colocar el 100% de la cartera en ella, ya que, si quiebra, reduce su renta o sucede algo fuera de lo normal, las pérdidas pueden ser devastadoras y el sueño de la libertad financiera puede esfumarse.

Paciencia, compromiso y disciplina

Alcanzar la libertad financiera no es imposible, pero tampoco es una tarea sencilla. No solo hay que dominar los gastos, el ahorro y la inversión, sino también tener paciencia, compromiso y disciplina.

Paciencia porque los resultados se verán recién en el largo plazo, y año tras año se potenciarán. Gracias al interés compuesto, una inversión que pequeña en el presente puede ser realmente grande en el futuro.

Por otro lado, hay que comprometerse. Se debe adoptar un cambio de mentalidad, desear realmente la libertad financiera y aceptar que, en algunas ocasiones, habrá que hacer sacrificios.

A su vez, se necesita mucha disciplina. Ahorrar mes tras mes, invertir año tras año y gastar lo menos posible será esencial para optimizar nuestras finanzas personales y así cumplir el objetivo.

Siguiendo esta guía paso a paso, las probabilidades de que puedas dejar de trabajar para vivir tus sueños serán cada vez más altas.

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Tomado de MDZ

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