Dos carbones encendidos; por Rodolfo Izaguirre

Las pocas personas que se reunieron la tarde del miércoles 09 de noviembre en la librería Kalathos en los espléndidos Galpones de Los Chorros, yo uno de ellos junto a mi amigo el poeta y abogado Jesús Peñalver pueden sentirse seres privilegiados porque lo que allí ocurrió no parecía cosa de este mundo atormentado por las penosas circunstancias que lo acosan política, social y culturalmente.