La vida civil se instaló en mi casa, por Rodolfo Izaguirre

Pero en la casa que compré años mas tarde para albergar a mi propia familia y en la casa que sigue y seguirá viviendo dentro de mí con puertas y ventanas abiertas a un espléndido jardín, ¡los militares uniformados no entran; tampoco los que ocasionalmente visten de civil!