La periodista estrella y las estrellas del coronel (Cuadragésima entrega) – por Ángel Alberto Bellorín

Como ha quedado plasmado en mi relato, después de casi tres semanas de no pisar tribunales, fue al día siguiente de ,»la reclusión de Ibéyice en su cómodo hogar» cuando regresé al Palacio de Justicia para darme por notificado de la resolución judicial de homologación del perdón del ofendido en el segundo juicio.