Hacerme mas humano – por Rodolfo Izaguirre

Miraba siendo niño las hojas del árbol y me agradaba verlas dar vueltas al caer venciendo al aire incapaz de sostenerlas, precipitándolas más bien en su caída libre sin oponer resistencia alguna, y sin darme cuenta, sin sentir frío o calor dentro de mí, me complacía aquel movimiento de hojas muertas desprendidas de las ramas.