Migrantes maltratados por el régimen: el retorno al país se convirtió en una pesadilla

Retornar al país en medio de la pandemia de COVID-19 no es una decisión fácil, pero se toma rápido. Así lo están haciendo miles de venezolanos, quienes huyeron de la crisis generada por el régimen de Nicolás Maduro, pero que, debido al impacto del coronavirus en los países que los recibieron, han tenido que regresar para encontrarse con una realidad bastante difícil de afrontar: sufrir por el maltrato y las precarias condiciones en que se encuentran los refugios donde deben pasar al menos dos semanas, hasta descartar por completo que no padecen del virus.

Según ACNUR, la agencia para los refugiados de la ONU, a fines de abril eran casi 6.600 los venezolanos que regresaron pese a las catastrófica situación humanitaria y sanitaria que atraviesa el país. ¿Entonces por qué decidieron volver?

“Yo he tenido contacto con varios de ellos. Una de las razones por las que vuelven es que quieren estar cerca de sus familias. Tienen mucho miedo de los que les pueda pasar en Venezuela por la pandemia, viendo que otros países, con mejores sistemas de salud, se han visto afectados seriamente”, explicó David Smolansky, comisionado de la Organización de Estados Americanos (OEA) para la crisis de refugiados y migrantes venezolanos, en entrevista concedida a Infobae.

“Las consecuencias en Venezuela por el coronavirus, si golpea como golpeó a otros países, pueden ser inimaginables. Entonces ellos quisieran estar cerca de sus familiares ante esta situación. También hay casos de personas que fueron desalojadas, se quedaron sin su hogar, y no tienen otra opción que volver a Venezuela. También tenemos casos de personas que han perdido su trabajo, y no les queda otra que volver. Hay otros que tienen mucho miedo, mucha incertidumbre, mucha ansiedad, y ante eso prefieren estar en su país”, agregó.

No obstante, las condiciones en las que son recibidos distan mucho de lo promocionado por el régimen, que se esfuerza en mostrarse como un “ejemplo mundial” ante la pandemia.

Smolansky sostuvo que al llegar a suelo venezolanos, los migrantes “son seriamente maltratados por el régimen”. En esa línea, detalló las vejaciones a las que son sometidos: “Muchos de ellos han dormido días en el piso, han estado en albergues hacinados, aglomerados, donde se rompe cualquier tipo de protocolo de distanciamiento social para evitar el contagio. Hemos tenido denuncias de que a muchos no se les ha dado la comida constantemente como se le ofreció. Y peor aún, obviamente no todos ellos viven en la frontera venezolana, muchos van a otras ciudades del país, por ejemplo a la capital Caracas, y han denunciado que efectivos de la Guardia Nacional les cobran moneda extranjera, específicamente 30.000 pesos colombianos, para poder trasladarlos”.

“Esto de trato humanitario no tiene nada. Las autoridades colombianas han hecho un esfuerzo importante en permitir ese corredor humanitario en el puente internacional Simón Bolívar, y en el puente de Tienditas. Pero una vez que llegan a Venezuela están en manos de la dictadura. Está recibiendo tratos crueles y degradantes. Ya de por sí los migrantes son una población vulnerable, y ante este trato que están recibiendo en Venezuela para su retorno, se hace más vulnerables. Muchos me han dicho que una vez que pase la pandemia y se reabra la frontera quisieran volver a Colombia; incluso si tienen la oportunidad de llevarse a su familia se la llevan”, relató el ex alcalde del municipio El Hatillo, quien se encuentra exiliado en Estados Unidos por la persecución de la dictadura de Maduro.

Smolansky reseñó, como ejemplo de la situación de los venezolanos que retornar, lo que pasa en San Antonio del Táchira, lo que le contó un migrante, cuya identidad no reveló. “Hay alrededor de mil personas. Aquí nos están usando como escudo por temas políticos. No nos están dando alimentación, dormimos todos aglomerados, en plena pandemia. Lo que están haciendo es llenar un bus, sacan un video de cuando la gente se monta, le dan la vuelta a la terminal, y vuelven y bajan a la gente para usarlo como tema político”.

El joven agradeció el trato de las autoridades colombianas, y desmintió la versión del chavismo que indica que los migrantes venezolanos han recibido malos tratos en el país vecino: “Intentan decir que en todos los países nos tratan mal, que nos echaron a la calle. Eso es mentira. Colombia nos trató muy bien, nos ayudó, nos dio de comer. Nos trajo gratis hasta nuestro destino que era Cúcuta. Ahí nos volvieron a dar comida y nos acompañaron hasta que cruzamos el puente”.

Smolansky contó que muchos de estos venezolanos que vuelven al país tienen miedo de hacer este tipo de denuncias por temor a represalias de los brazos armados de la dictadura: “Los cuerpos de seguridad del régimen, específicamente el SEBIN y el DGCIM, llegaron a donde ellos estaban, por algunas horas les secuestraron el teléfono, y los amenazaron con llevárselos detenidos si seguían denunciando los tratos recibidos a su retorno”.

Con información de Infobae.

1 comentario en «Migrantes maltratados por el régimen: el retorno al país se convirtió en una pesadilla»

¿Qué opinas?