Recentralización aérea: El Gobierno asume el control de los aeropuertos de Carabobo
El mapa de administración de las infraestructuras clave en la región central del país vuelve a cambiar de manos.
El mapa de administración de las infraestructuras clave en la región central del país vuelve a cambiar de manos.
A medida que se reacomodan las piezas del nuevo tablero político e institucional en Caracas, las vastas extensiones al sur del río Orinoco viven un reordenamiento silencioso pero implacable. En el Arco Minero del Orinoco, el poder no ha quedado en el aire: muta, cambia de intermediarios y reajusta sus cuentas.
La esperanza de ser escuchados cara a cara en el centro del poder político venezolano se topó nuevamente con una muralla de frialdad institucional.
En un escenario político caracterizado por la expectativa y el escepticismo ciudadano, las delegaciones del Ejecutivo venezolano y de la oposición se preparan para instalar la segunda ronda de la mesa de negociación.
La brisa marina de la costa guaireña hoy no acaricia la acostumbrada tranquilidad del litoral, sino que arrastra el polvo de estructuras que alguna vez fueron el hogar de cientos de familias.
El pulso energético venezolano registra una nueva cifra para el debate. De acuerdo con el más reciente informe mensual de la Organización de Países Exportadores de Petróleo (OPEP), la producción de crudo de Venezuela alcanzó la cota de los 1.201.000 barriles diarios (bpd).
El panorama político venezolano suma un nuevo capítulo de alta tensión estratégica. Ante el inminente inicio de una nueva ronda de negociaciones, Dinorah Figuera, presidenta de la Asamblea Nacional electa en 2015, encabeza la expectativa opositora centrada en un objetivo neurálgico: la discusión de garantías políticas, libertades civiles y la restitución plena de la libertad de expresión en el país.
El bolsillo del venezolano se mueve desde hace años en una paradoja cotidiana. Mientras la economía de calle opera a punta de divisas, en la ventanilla del abasto o la caja del supermercado conviven dos realidades: el billete de Washington y un bolívar golpeado por años de inflación y desconfianza.
El escenario judicial que enfrentan Nicolás Maduro y su entorno en Estados Unidos ha sumado un nuevo episodio de alto impacto informativo.
El Consejo Nacional del Comercio y los Servicios (Consecomercio) ha puesto sobre la mesa una propuesta directa: formalizar de una vez por todas un sistema bimonetario que legalice la circulación paralela del dólar y el bolívar.
Para una familia venezolana, pocas frases congelan tanto el pulso como el temido «hay que ingresarlo de emergencia».
Este martes 8 de septiembre, las autoridades avanzaron un paso decisivo para enfrentar los retos en infraestructura dejados por el evento telúrico registrado el pasado 24 de junio.
Un chasquido seco en las paredes, el zumbido descendente del ventilador y ese salto súbito en el corazón de quienes corren a desconectar lo poco que queda sano. La tarde-noche de este martes 8 de septiembre, el país volvió a encogerse de hombros y a contener el aliento.
En las ferreterías y ventas de materiales de construcción del Gran Caracas y Vargas, el trajín matutino de bolsas de cemento, sacos de friyso, yeso y brochas se ha convertido en la estampa cotidiana.
Un inusual vendaval acompañado de intensas lluvias causó estragos en varios municipios del estado Táchira, generando momentos de zozobra entre sus habitantes.
En el tablero geopolítico del petróleo venezolano, la diplomacia se juega a tres bandas y con las cartas sobre la mesa.
Mientras los pasillos de La Campiña intentan adaptarse al vertiginoso ritmo de la diplomacia energética post-transición, una cifra resuena en las declaraciones oficiales: 25 años.
Aunque la calma aparente en las salas de redacción intente transmitir cierta normalidad, la realidad del ejercicio periodístico en Venezuela mantiene un cerco legal invisible pero riguroso.
El acuerdo anunciado el 28 de agosto entre Estados Unidos y Venezuela contempla la operación, por parte de North American Blue Energy Partners (NABEP), de 17 campos venezolanos con aproximadamente 65.000 millones de barriles de reservas probadas, una inversión proyectada de hasta 100.000 millones de dólares y una meta de producción superior a 1,5 millones de barriles diarios.
No quiero que Venezuela vuelva a ser la finca de un hombre. ¿Vamos a regresar al gomecismo cien años después? No quiero que mi país sea de nadie.