Los habitantes de East Palestine, la localidad de Ohio donde se descarriló un tren que cargaba materiales tóxicos, reportaron diferentes síntomas.
Aunque las autoridades insisten en que el agua y el aire del lugar no están contaminados, las personas han presentado dolores de cabeza, garganta, náuseas y erupciones cutáneas.
El estado planea abrir una clínica de salud en el lugar para atender a los residentes preocupados por sus síntomas. Además el presidente Biden aseguró que enviará un grupo de expertos para evaluar la peligrosidad en la zona.
El pasado 3 de febrero de 2023, un tren que transportaba cloruro de vinilo se descarriló en East Palestina. Cinco mil personas fueron evacuadas y las autoridades realizaron pequeñas detonaciones (para evitar una explosión potencialmente mortal) que provocaron una nube tóxica que cubrió la zona.
El caso recibió poca cobertura en medios estadounidenses durante los primeros días posteriores al accidente, cuando buena parte de la atención mediática se centró en los ovnis derribados en Alaska, Canadá y Estados Unidos.