Costa Rica no tiene ejército, es un país pacifista. Y sin embargo, durante mucho tiempo tuvo en funcionamiento una de las peores cárceles de todo el mundo, un lugar de exterminio, de ocultamiento, de tormento, un sitio para eliminar adversarios y fomentar los peores tratos posibles. La cárcel del infierno
Relatos del lado oscuro le lleva a este lugar que hoy, sigue conservando los fantasmas de un ayer lleno de dolor y angustia. José Ramón nos lleva a sentir en carne propia el encierro, el dolor y la muerte en la cárcel del infierno.

Durante el siglo XIX y antes del establecimiento formal del presidio, la isla fue utilizada como lugar de destierro o para cuarentena de naves extranjeras que llegaban al puerto de Puntarenas. En 1847 se quiso establecer un puerto de libre comercio en la isla.
La cárcel funcionó durante más de 100 años entre 1873 y 1991. Fue construida y establecida por Tomás Guardia Gutiérrez para mantener a los delincuentes y asesinos fuera de la ciudad.
Los calabozos al final del muelle y la calzada de piedra principal datan de la última década del siglo XIX. La Comandancia, los pabellones y el disco (antiguo tanque de agua) fueron construidos en 1927. Entre 1927 y 1931 se construyó la Capilla.
El dispensario y algunas de las casas del Barrio «Las Jachas», donde se encontraban los reclusos de confianza, se edificaron a finales de la década de 1950. El disco inicialmente funcionó como un tanque de agua, ya que la época seca es muy fuerte en la zona, sin embargo no funcionó muy bien, por lo que se optó por darle otro uso: celda de castigo. En ella eran introducidos los presos hasta por 21 días. En 1958, el presidio fue transformado en una Colonia Agrícola Penal, y fue finalmente cerrado en 1991.
Te gustó el artículo? Tenemos mucho más para ti. Únete a Curadas haciendo clic en este enlace