Sin cambios políticos “es poco probable” que EE. UU. revierta las sanciones

El economista y presidente de Datanálisis, Luis Vicente León, cree que “la incertidumbre” es lo que reina en este momento entre los venezolanos, como consecuencia de lo que puede pasar en el ámbito económico y político, con la amenaza del retorno de las sanciones.

“Las dos incertidumbres que definirán escenarios 2024 están claras: 1) ¿hasta qué punto retrocederá la flexibilización de las sanciones petroleras? Y 2) ¿cuál será el gasto electoral y su impacto en la economía?”, preguntó el experto en su cuenta en X.

En este sentido, alertó que “sin cambios políticos, es poco probable que EE. UU. mantenga la licencia general petrolera. Y estamos claros que esos cambios son realmente muy complejos de concretar a corto plazo”.


“Lo que no está claro es si habrá un retroceso parcial que le permita hacer al gobierno de Biden el punto político de castigo a Maduro, actuando contra PDVSA, pero manteniendo opciones para las empresas privadas) o si revertirá totalmente las licencias y regresará a su momento de “máxima presión” que, por cierto, no logró presionar a Maduro”, sostuvo.

A su juicio, “en cualquiera de estas opciones, el flujo de divisas será mayor al del 2023, pues en el peor escenario ya hubo ingresos adicionales de un semestre. Independientemente de la crisis política, el gobierno tendrá una estrategia de gasto público para financiar su campaña y la estabilidad social. El aumento de los ingresos en divisas le permitirá al gobierno seguir su política de estabilización cambiaría, con desplazamientos pequeños y continuos de la moneda (crawling peg)”, dijo.

Lea también: Ingreso petrolero podría caer entre $5.000 y $7.000 millones por el regreso de las sanciones

Sin embargo, León asevera que “la economía tenderá a crecer, pero de manera siempre moderada, porque el deterioro de los encadenamientos productivos y la infraestructura es monumental. Pero es obvio que ese crecimiento será más fuerte en el escenario de reversión parcial (6-8%) que en el de reversión total (2-3%)”, explicó.

“La diferencia entre ambos es que el primero es proyectable hacia el futuro, basado en expansión y crecimiento de la producción petrolera privada, mientras que el segundo es bajo, puntual e insostenible y el 2025 pintaría muy mal”, alertó.

Igualmente, advierte que “cuando alguien plantea que es necesario regresar a las sanciones originales y volver al punto de octubre 2023, lo que está diciendo es que hay que volver a poner al país contra el piso”.

Cree que “impedir la participación de Venezuela en el mercado occidental y empujarla a oriente, deteriorará aún más la infraestructura eléctrica y de salud, promoverá la corrupción y opacidad de los mercados petroleros negros, donde se obliga a colocar el producto venezolano con descuentos groseros de 40% y todo eso, para tener el mismo resultado político de los últimos seis años de sanciones: consolidar al gobierno, darle más fuerza y control sobre la gente que necesita que le den lo que hay”.


Pero además, “conduce directo al país a una elección no solo no competitiva (que en todos los casos lo será), sino absolutamente controlada, sin opciones alternativas de liderazgo opositor que pueda servir como receptor del deseo de cambio (que Maduro no puede inhabilitar)”.


¿Qué opinas?