Pulpo a la gallega: sabroso plato para compartir en familia

Entre los aperitivos con más sabor y tradición que puedes elaborar en casa, está este de pulpo a la gallega. Te dejamos la receta

El pulpo a la gallega es uno de los platos más emblemáticos de la gastronomía gallega y española en general. Su sabor único y su textura tierna lo convierten en una delicia culinaria que no deja a nadie indiferente. Aunque tradicionalmente se prepara de forma lenta y laboriosa, hoy te traemos una receta rápida y sencilla para que puedas disfrutar de este exquisito plato en casa en poco tiempo. ¡Sigue leyendo para descubrir cómo preparar pulpo a la gallega de manera fácil y deliciosa!

Para elegir el pulpo a comprar, de los aspectos más importantes a tener en cuenta es su apariencia. Un pulpo fresco debe tener una piel brillante y tersa, sin manchas ni decoloraciones. Además, sus tentáculos deben estar firmes y no deben presentar signos de descomposición. Si el pulpo tiene un olor fuerte y desagradable, es mejor evitarlo, ya que significa que está en mal estado.

Otro aspecto a tener en cuenta es el tamaño del pulpo. Los pulpos más pequeños tienden a ser más tiernos y sabrosos, mientras que los pulpos más grandes pueden resultar más duros y menos sabrosos. Si estás buscando un pulpo tierno y suculento, te recomendamos optar por un ejemplar de tamaño mediano.

Siempre es recomendable comprar mariscos en establecimientos especializados y de confianza, donde se garantice la frescura y la calidad del producto. Evita comprar pulpo en lugares dudosos o en mercados donde no se cumplan las normas de higiene y manipulación de alimentos.

Pulpo a la gallega

Ingredientes:

  • 1 pulpo de aproximadamente 1 kg
  • 2 cucharadas de sal gruesa
  • 1 cucharadita de pimentón dulce
  • Aceite de oliva virgen extra
  • Sal gruesa

Preparación:

1-En primer lugar, debes limpiar bien el pulpo. Para ello, lava bajo el grifo con abundante agua fría y elimina cualquier resto de suciedad. Retira la boca y los ojos del pulpo, así como la bolsa de tinta si la tuviera.

2-Llena una olla grande con agua y lleva a ebullición. Añade dos cucharadas de sal gruesa y, cuando el agua esté hirviendo, introduce el pulpo sujetándolo por la cabeza y sacándolo tres veces seguidas. Esto ayudará a que la piel del pulpo se encoja y quede más tierno.

3-Cocina el pulpo durante unos 20-30 minutos, dependiendo del tamaño. Para comprobar si está listo, puedes pinchar con un palillo en la parte más gruesa y si entra con facilidad, estará en su punto. Es importante no cocerlo en exceso para que no quede demasiado duro.

4-Una vez cocido, retira el pulpo del agua y deja reposar unos minutos para que se enfríe un poco. Después, corta en rodajas de aproximadamente 1 cm de grosor.

5-En un plato grande, dispon las rodajas de pulpo formando una especie de estrella. Espolvorea por encima el pimentón dulce y rocia con un generoso chorro de aceite de oliva virgen extra.

6-Por último, añade un poco de sal gruesa por encima y ya estará el pulpo a la gallega. ¡Listo para disfrutar!

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Fuente OK DIARIO

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