«La democracia requiere la seguridad del pueblo, sin la seguridad del pueblo tiembla la democracia, y esa es la realidad en lugares como Haití, como Venezuela», afirmó el embajador de EE. UU. en México, Ken Salazar.
En entrevista con Soputnik, Salazar alertó el esos mismos argumentos podrían aplicarse a la migración de parte de los mexicanos.
Sostuvo que los cuatro países latinoamericanos de donde están saliendo migrantes en números muy altos son Venezuela, Nicaragua, Haití y Cuba, y precisamente en ellos no hay democracia o inseguridad y la crisis económica los afecta.
«Venezuela es el primero, donde han salido siete millones de migrantes por la falta de la democracia y de una economía que trabaje para el bienestar de la gente», agregó el diplomático.
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Salazar afirmó ó que la población mexicana también está migrando de los cuatro estados que sufren más violencia del crimen organizado: Chiapas, Michoacán, Guerrero y Guanajuato (centro-sur).
«¿Por qué están saliendo tanto mexicano de sus estados? es porque se requiere la seguridad, esa es la realidad de México que se reconoce donde quiera», aseguró.
Tráfico de drogas y armas
El embajador también aceptó las críticas de la presidenta Claudia Sheinbaum ante el anuncio del próximo mandatario estadounidense, Donald Trump, quien anunció aranceles de un 25 por ciento a las exportaciones de México y Canadá si no cesan los flujos migratorios y el tráfico de drogas, en particular el opiáceo sintético fentanilo.
«El consumo (de drogas) en EE. UU. es parte del problema, esa es la realidad, también lo he reconocido yo muchas veces en México, y el tráfico de armas que llega y mata a tantas personas en México se tiene que reconocer que vienen de empresas que fabrican esas armas en EE. UU.», prosiguió.
Salazar indicó que el tráfico de fentanilo, que causa una epidemia de sobredosis que mata a unas 110.000 personas al año en EE. UU., se origina en países asiáticos.
«También se tiene que reconocer que los precursores (químicos), incluso el fentanilo que llega de los países asiáticos, llega a México, EE. UU. y también a Canadá. Entonces, decir que es un problema de un país u otro no es ver el problema como es, que es un problema del mundo», y en particular de los tres países de Norteamérica, sostuvo.
El embajador evitó referirse a las amenazas de Donald Trump y a la respuesta mexicana y canadiense en materia comercial, y señaló en particular la inseguridad en el estado de Chiapas (sureste), en la frontera mexicana con Guatemala.
«La solución se tiene que hallar en el desarrollo del sureste de México, en el rincón olvidado, lugares como Chiapas», indicó.
En ese pasaje elogió el Corredor Interoceánico en el istmo de Tehuantepec, con un ferrocarril construido por el Gobierno mexicano en años recientes para «contener la migración y levantar el bienestar del pueblo de México en el sureste».
Con información de Sputnik