Mato Tipila o la Torre del Diablo

El «Aposento del Oso» o «Morada del Oso»

Mato Tipila es el nombre que las tribus Lakota y otras naciones indígenas del norte de las Grandes Llanuras le dan a lo que hoy se conoce como el Monumento Nacional de la Torre del Diablo en Wyoming, Estados Unidos. Imagen superior de Pete Linforth en Pixabay

Créditos al canal History Latinoamérica en YouTube

«La gran torre del Diablo» si así quieren llamarla… «Mato Tipila» la llamamos nosotros es un lugar sagrado, cuando se le ve a cierta distancia inclusive puede uno sentirse asombrado por ella, por su calidad de sagrado y a medida que se está más cerca de ella, esa energía positiva, divina, comienza a acumularse… y puede sentirse aún más al llegar a la base de la torre.» Darrell Red Cloud

Mato Tipila
Imagen de Steve en Pixabay
El término Mato Tipila se traduce como «Aposento del Oso» o «Morada del Oso», reflejando las profundas conexiones culturales y espirituales que muchas tribus tienen con esta formación rocosa. Para ellos, es un lugar sagrado de oración, ceremonias y danzas del sol.

El nombre de «Torre del Diablo» se originó a partir de una mala traducción. En 1875, el coronel estadounidense Richard Irving Dodge, durante una expedición, escuchó a los nativos referirse al lugar. Se cree que confundió la palabra «Mato» (oso) con una palabra similar para «espíritu maligno» o «dios malo», lo que resultó en la traducción errónea «Devils Tower». Este nombre, con connotaciones negativas, ha sido objeto de controversia, y muchas tribus han solicitado su restitución al nombre original.

Las tribus tienen sus propias leyendas sobre la formación de la torre, la más famosa de las cuales cuenta que:

  • Un grupo de niñas estaba jugando cuando fueron perseguidas por un oso gigante (Mato).
  • Las niñas se subieron a una roca para escapar y rezaron al Gran Espíritu para que las salvara.
  • El Gran Espíritu escuchó sus plegarias e hizo que la roca se elevara hacia el cielo, fuera del alcance del oso.
  • El oso, en su intento por alcanzar a las niñas, arañó los costados de la roca con sus garras, creando las características estrías verticales que se ven hoy en día.
  • Las niñas ascendieron hasta el cielo y se convirtieron en las estrellas de la constelación de las Pléyades.

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