El caso es mundialmente conocido como los Crímenes del Gallinero de Wineville y expuso una profunda corrupción en el Departamento de Policía de Los Ángeles
Gordon Stewart Northcott (1906–1930) un asesino en serie canadiense condenado por una serie de secuestros, abusos y asesinatos de niños que tuvieron lugar en el condado de Riverside, California, entre 1926 y 1928.
Los Crímenes del Gallinero de Wineville
El Rancho y las Víctimas
- Ubicación: Un rancho de pollos propiedad de Northcott en la comunidad de Wineville (que luego cambió su nombre a Mira Loma), en el condado de Riverside, California.
- Modus Operandi: Northcott, en ocasiones con la ayuda de su madre, Sarah Louise Northcott, y su sobrino, Sanford Clark, secuestraba y abusaba sexualmente de niños. A varios de ellos los asesinó en el rancho, utilizando el gallinero como lugar de ejecución y desmembramiento.
- Víctimas Conocidas: Lo condenaron por los asesinatos de los hermanos Lewis y Nelson Winslow y un niño mexicano no identificado. También se le implicó en la desaparición de Walter Collins, cuyo caso inspiró la película Changeling (2008), dirigida por Clint Eastwood. Se cree que pudo haber matado hasta 20 niños, aunque solo lo condenaron por tres.

El Sobrino, Testigo Clave
El caso se destapó gracias al testimonio de su sobrino, Sanford Clark, a quien trajeron desde Canadá y lo sometieron a abusos y obligado a ayudar en los asesinatos. La hermana de Clark, Jessie, alertó a las autoridades canadienses, lo que condujo a la detención de Northcott.
Captura, Juicio y Ejecución
- Captura: Northcott y su madre huyeron a Canadá, pero los arrestaron en Columbia Británica en septiembre de 1928.
- Juicio: El juicio de Gordon Northcott se celebró a principios de 1929. El jurado lo encontró culpable de asesinato en primer grado.
- Sentencia: Lo condenaron a la pena de muerte en la horca.
- Ejecución: Gordon Stewart Northcott lo ahorcaron el 2 de octubre de 1930 en la Prisión Estatal de San Quintín, California, a la edad de 23 años. Los informes de la época señalan que la ejecución fue fallida y tardó 13 minutos en morir por estrangulamiento.
Su madre, Sarah Louise Northcott, la condenaron a cadena perpetua por el asesinato de Walter Collins, pero la liberaron tras cumplir 12 años de prisión.
¿Te gustó el artículo? Como sabes, tenemos mucho más para ti. Únete a Curadas haciendo clic en este enlace