Mishell Soto Solares, era una joven guatemalteca, muy conocida y querida por su comunidad, gracias a su trabajo como maestra y maquillista
Mishell Soto se levantó temprano y se preparó para salir a trabajar. Luego de haber acudido a una cita de maquillaje en la localidad de Escuintla, condujo de regreso a Masagua, donde vivía. El caso de Mishell Soto.
El caso de Mishell Soto
La cronología del horror en Guatemala
Mishell tenía apenas 20 años. Su historia sigue el patrón trágico de las desapariciones que terminan en violencia letal:
- La Desaparición: El 4 de enero de 2024, Mishell fue vista por última vez en la zona 1 de la Ciudad de Guatemala. Se activó la Alerta Isabel-Claudina (el protocolo guatemalteco para mujeres desaparecidas), pero como ocurre en muchos de nuestros países, la burocracia inicial fue más lenta que el peligro.
- El Hallazgo: Dos días después, su cuerpo fue localizado en un barranco de la zona 18 (colonia El Limón). Presentaba señales de extrema violencia, lo que confirmó que no se trataba de un accidente, sino de un ataque directo y brutal.
- La Captura: La investigación técnica, que incluyó el rastreo de cámaras y testimonios, llevó a la detención de Brayan «N» (conocido como «El Happy»), presunto integrante de una estructura criminal.

Análisis: La Deshumanización y el Territorio
Al analizar el caso de Mishell Soto Solares bajo la lupa de la psicología social y la alienación, encontramos elementos clave:
- El Barranco como Símbolo: En la criminalística de la región, arrojar un cuerpo a un barranco es un acto de «desecho social». El agresor no solo mata, sino que busca «borrar» a la persona, tratándola como basura. Esta es la forma más radical de alienación del valor humano.
- La Identidad bajo Ataque: Mishell era una joven con metas y una familia que la buscaba desesperadamente. La saña del crimen indica un odio proyectado; para el victimario, ella dejó de ser una mujer para convertirse en un mensaje de poder o control territorial.
- El Fallo de la «Base Segura»: Cuando una joven no puede transitar por el centro de su capital sin desaparecer, se rompe el apego social con el Estado. La sociedad entra en un estado de alienación donde el miedo reemplaza a la libertad.
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