Es inquietante pensar que un sepelio inadecuado pueda impedir que el alma de alguien llegue al más allá…
Aunque perturba más un entierro que salió mal porque al difunto lo enterraron vivo. A continuación, no dejes de disfrutar del video «Un entierro que salió mal».
Un entierro que salió mal
En todo el mundo es evidente que los seres humanos hacen todo lo posible para que a los muertos se les sepulte dignamente. Aunque también a lo largo de la historia se han tomado medidas para determinar si una persona está realmente preparada para recibir sepultura con el fin de evitar que la entierren viva.
El miedo a ser enterrado vivo era bastante común. Hasta el siglo XX las prácticas médicas significaban que a menos personas las enterraran vivas. Fue más común en los siglos XVII y XIX en Europa y América. Debido en gran parte a las prácticas médicas y sepulcrales de la época, era cuando había diagnósticos médicos erróneos y por ello sepultaban a las personas aún con vida, creando así sensacionalismo y sembrando el pánico en toda la población.

En el siglo XIX, el gran temor a verse enterrado vivo se debía en parte a que era la época del cólera. Éste causaba diarrea aguda y podía agotar todos los electrolitos del cuerpo y en casos extremos podía inducir un coma. En ocasiones las personas parecían muertas y en realidad se encontraban en una especie de estado vegetativo del que no podían salir. Entonces, al enterrarles, aún estaban con vida. Era una horrible forma de morir.
Históricamente, el miedo a quedar atrapado en una caja de madera bajo miles de kilos de tierra sin posibilidad de escapar era tan común que hasta recibió un nombre, tafofobia.
¿Te gustó el artículo? Como sabes, tenemos mucho más para ti. Únete a Curadas haciendo clic en este enlace