José Bretón: El caso de «El Monstruo de las quemadillas»

El caso de José Bretón es uno de los crímenes más atroces en la historia de la criminología española

José Bretón es el ejemplo máximo de la violencia vicaria: el uso de los hijos como herramientas para infligir el máximo dolor posible a la pareja.

Créditos al canal Criminalista Nocturno en YouTube

José Bretón

La Tarde del Engaño: 8 de octubre de 2011

José Bretón, recientemente separado de su esposa Ruth Ortiz, denunció que había «perdido» a sus dos hijos, Ruth (6) y José (2), en un parque de Córdoba.

  • La Coartada: Bretón mantuvo una calma glacial desde el primer minuto. Así, afirmaba que en un descuido los niños habían desaparecido.
  • La Sospecha: La policía notó de inmediato que su relato era inconsistente con las grabaciones de las cámaras de seguridad, donde se le veía entrar a su finca, «Las Quemadillas», pero no salir con los niños.
  • La Hoguera: En la finca se encontró una gran pira de carbón y restos de una fogata. Sin embargo, una perito forense inicial cometió un error histórico: dictaminó que los restos óseos hallados eran de animales.

José Bretón

El Error y la Verdad: El factor Francisco Etxeberria

Durante 11 meses, Bretón sostuvo su mentira gracias al fallo forense inicial. No fue hasta que el prestigioso antropólogo Francisco Etxeberria analizó los restos de nuevo que se reveló la verdad:

  • La Temperatura: Bretón había construido un horno improvisado usando chapas de metal y grandes cantidades de gasoil para alcanzar temperaturas superiores a los 800°C.
  • La Identificación: Etxeberria identificó piezas dentales y fragmentos óseos que correspondían inequívocamente a niños de las edades de Ruth y José.
  • El Método: Se cree que Bretón narcotizó a los niños con tranquilizantes antes de incinerarlos, asegurándose de que no hubiera rastro biológico de ellos.

¿Te gustó el artículo? Como sabes, tenemos mucho más para ti. Únete a Curadas haciendo clic en este enlace

¿Qué opinas?