El 18 de febrero de 2026 se llevó a cabo, en Miami, Estados Unidos, el evento “Libertad de prensa bajo ataque en América Latina, riesgos, amenazas y agresiones”, organizado por la Red Voces del Sur. Durante el encuentro se analizó la situación actual del periodismo en Venezuela, Cuba, Nicaragua y El Salvador.
La directora ejecutiva de IPYS Venezuela, Marianela Balbi, presentó un balance sobre la situación de la libertad de prensa en el país caribeño, advirtiendo que, aunque los registros numéricos de las agresiones a trabajadores de la prensa han mostrado un descenso, esto no representa un avance democrático, y las cifras por sí solas no cuentan toda la historia.
Según el monitoreo de esta organización, 2025 cerró con 110 casos que agruparon 138 violaciones a la libertad de expresión, una cifra inferior a periodos anteriores.
“Esa reducción no la podemos leer como una mejora en las garantías para informar. Lo que nos revelan las cifras es la instalación del miedo, de condiciones restrictivas y de un cálculo mucho más preciso de los riesgos por parte de los periodistas venezolanos. Por ejemplo, la concentración de casos a inicio del año pasado fue reveladora: solamente en enero de 2025 se registraron 43 casos y esto está directamente relacionado con las tensiones políticas posteriores al proceso electoral del 28 de julio de 2024”, explicó Balbi.
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La directora destacó que el tema más preponderante de 2025 fueron las detenciones arbitrarias y las desapariciones forzadas de periodistas. “Llegamos a tener 19 periodistas privados de libertad. Siempre hacemos la salvedad de que algunos de estos comunicadores no ejercen como reporteros, sino que forman parte de comandos de campaña de partidos políticos, pero eso también es un ejercicio de la profesión”, dice.
Balbi denunció que, si bien se han producido algunas excarcelaciones tras los eventos de enero de 2026 y la detención de Nicolás Maduro por parte de Estados Unidos, estas no son plenas. “Los periodistas siguen bajo un patrón de persecución: casa por cárcel, prohibición de salida del país y, especialmente, la prohibición de hablar con los medios”, señaló.
Finalmente, destacó que es fundamental el cese inmediato de las órdenes de censura y el desbloqueo de medios digitales, la derogación de leyes restrictivas, como la Ley del Odio y la Ley Simón Bolívar y el retorno de canales internacionales a las grillas de televisión para combatir la opacidad informativa. “Le toca a la sociedad civil empujar esta hoja de ruta hacia la democracia. Aunque nadie hable de ella hoy en Venezuela, es el papel que nos toca jugar”, concluyó Balbi.
Con información de prensa Ipys