Desafío y misterio. Eso es lo que supone la elección de Mojtaba Jameneí como nuevo líder supremo de la República Islámica de Irán en medio de una guerra existencial con Estados Unidos e Israel, según analistas.
Jameneí fue elegido líder supremo esta madrugada tras la muerte de su padre Alí Jameneí en ataques israelíes y estadounidenses tras gobernar el país con puño de hierro durante 36 años.
Además de su padre, murieron su madre, su mujer y un hijo en los ataques que comenzaron el sábado 28 de febrero y que continúan hasta ahora.
El religioso de 56 años es una figura de la que se sabe muy poco, la mayoría de los iraníes nunca han escuchado su voz y se le ve en público dos veces al año, en el aniversario de la Revolución y el Día de Quds (Jerusalén).
Lo que sí se sabe es que no gusta al presidente estadounidense, Donald Trump, quien le calificó hace días de “peso ligero” y afirmaba ayer que un nuevo líder supremo no aprobado por él «no durará mucho» en el cargo.
A pesar de ese desconocimiento, analistas apuntan algunas pistas ante el tercer cambio de líder en los 47 años de vida de la República Islámica tras Alí Jameneí y Ruholá Jomeiní.
“Mojtaba es la persona que más se parece al padre, aunque no es el padre”, dice a EFE el iranólogo Raffaele Mauriello.
El experto incide en que es una figura poco conocida “por los iraníes y hasta largos sectores del Estado iraní”.
Al mismo tiempo, considera que su elección supone “sobretodo el asentamiento de una postura estratégica a nivel militar” y busca “restablecer una capacidad de disuasión creíble y temible”.
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Para este analista, que ha vivido 20 años en Irán, su elección “representa la continuidad en un momento de discontinuidades”.
El vicepresidente del estadounidense Instituto Quincy, Trita Parsi, afirmó en X que con el ascenso al poder del clérigo “se está enviando una clara señal de que Irán no se rendirá y que no está dispuesto a llegar a un acuerdo con Estados Unidos».
“Han elegido a un líder supremo cuyo padre, mujer e hijo fueron asesinados por Estados Unidos e Israel”, recordó.
Ali Alfoneh, analista del Instituto de los Estados Árabes del Golfo en Washington, va más allá.
“Un corte de mangas del régimen a Israel”, así calificó en X el nombramiento.
Pero a la vez advierte que, al igual que a su padre cuando fue nombrado líder en 1989, “le llevará años consolidar su poder”.
Y remarca que “disfruta del apoyo de la Guardia Revolucionaria”, el cuerpo militar más poderoso de Irán que tiene la misión de proteger a la Revolución Islámica y controla el programa de misiles balísticos iraní.
El cuerpo militar de élite expresó su lealtad y obediencia a Mojtaba Jameneí y lo saludó lanzando una nueva oleada en su nombre contra los “terroristas estadounidenses” en la región e Israel.
Con información de EFE