Las refinerías de Venezuela están operando a apenas el 31% de su capacidad total de procesamiento de crudo, según trabajadores del sector, lo que evidencia las persistentes dificultades del sistema refinador del país, informó Reuters.
En conjunto, la red de refinación procesa unos 399.000 barriles por día (bpd), frente a una capacidad instalada de aproximadamente 1,29 millones de bpd, lo que representa una caída respecto al 35% registrado en febrero.
A pesar de un reciente aumento en la producción y exportaciones de petróleo, impulsado por nuevos acuerdos de suministro, las refinerías continúan afectadas por fallas eléctricas, problemas de mantenimiento y dificultades técnicas, que limitan su desempeño.
Los esfuerzos de la estatal PDVSA por reactivar unidades clave han tenido resultados limitados, especialmente en el caso de las unidades de craqueo catalítico, que enfrentan problemas para operar de forma continua.
En el principal complejo refinador del país, Paraguaná, con capacidad de unos 955.000 bpd, se procesan alrededor de 237.000 bpd en varias unidades de destilación, mientras solo una unidad de craqueo está operativa.
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Por su parte, la refinería de Puerto La Cruz procesa cerca de 82.000 bpd, y la de El Palito maneja alrededor de 80.000 bpd, con una sola unidad de crudo activa junto a un craqueador catalítico en funcionamiento.
Para compensar la limitada producción de combustibles, PDVSA ha recurrido a la importación de nafta bajo autorizaciones de Estados Unidos, con el fin de mejorar la mezcla y producción de gasolina.
Sin embargo, los trabajadores advierten que persiste el riesgo de escasez de combustibles, lo que podría traducirse nuevamente en largas filas en estaciones de servicio, como ha ocurrido en años anteriores.
Con información de Reuters.