La ministra del Interior del régimen, Carmen Meléndez, anunció este jueves que a partir del 1 de noviembre abrirán los templos.
«El pueblo podrá asistir a las iglesias de todas las religiones cumpliendo con las medidas de bioseguridad. Hemos firmado una resolución que establece la reapertura de los templos», anunció.
Dijo que «los centros de culto puede abrir pero con 40% de «aforo máximo» y «tomando todas las medidas de distanciamiento social».
«Se firmó un instructivo con cada uno de los representantes de los diferentes templos de todas las religiones en Venezuela para que se cumplan con las medidas de bioseguridad (…) que fue firmado por todos en la semana de reuniones», agregó.
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En los recintos religiosos «habrá carteles con las normas de bioseguridad para que el pueblo las cumpla. Todos deben hacer uso de antibacterial, alcohol, lavado de las manos, distanciamiento físico y toma de temperatura», indicó.
Los templos permanecen cerrados desde que Nicolás Maduro declaró a mediados de marzo una cuarentena por la COVID-19.
Janet Yucra
Estos bárbaros del régimen andan desesperados para justificar el circo electoral del 6D. Están tratando de hacer ver que todo vuelve a la normalidad y que hacer ver que la pandemia está dominada en Venezuela.
Eso es una falta de respeto para el pueblo feligrés; aprovecharse de esta circunstancia para torcer una realidad.
Además, saben muy bien que los templos, iglesias, comunidades religiosas y recintos sacros, muchos no tienen la infraestructura y herramientas suficientes como para abrir sus puertas a la gente. ¿Quien en estas comunidades tiene un detector de temperatura? ¿Cuantos litros de antibacterial se requiere para un servicio religioso? ¿De donde sale el dinero para cubrir todos estos gastos, si tienen casi 8 meses aguantando la inflación y sin ingresos suficientes?