Evelyn Antolinez, periodista, quien trabajó durante más de 20 años en RCTV, jamás pensó que su labor en la ONG, Acción Campesina, le daría la oportunidad de volcar su vocación de servicio hacia los más necesitados, en el pueblo que la vio nacer: San Rafael de Orituco, estado Guárico.
Y es que, desde hace apenas dos semanas, en esa localidad abrió el comedor La casa de todos, donde sirven 150 comidas diarias a igual número de personas en situación de pobreza y vulnerabilidad.
Se trata de 94 niños, además de mujeres y adultos mayores que necesitan esta atención y a quienes la vida les está cambiando, paso a paso.
Pero, la historia del comedor no es cualquiera, está instalado en la casa que Evelin pudo comprar el año pasado, con mucho esfuerzo y que por obra del destino sirve ahora para ayudar la gente que lo necesita.
“La parte más importante de este comedor es que es una oportunidad de ayudar, de servir a los demás, de ver cómo les cambia la vida”, dijo Antolinez, en entrevista con Curadas.com.
Ella tiene años trabajando en la ONG, donde comenzó haciendo notas de prensa y ahora es la coordinadora de comunicación.
“Siempre me llamó la atención la labor social y una vez estando desempleada me dijeron que si quería redactar notas para Acción Campesina y así comencé”, relató.
La comunicadora aclara que el comedor forma parte de la red de comedores que la ONG tiene en varios estados del país.
“El comedor es apoyado financieramente por Acción Campesina. Pero, contamos con un equipo de voluntarios”, expresó. Además, dijo que algunos familiares han colaborado y, de paso, da trabajo a personas de la propia comunidad que lo necesitan.
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La historia
Antolinez relata que el comedor estaba asignado, por la ONG, a esa localidad de Guárico, porque tiene mayor índice de desnutrición infantil, pero no encontraban una sede.
“Lo más cercano era Calabozo, pero trasladarse desde la oficina regional hasta allá era engorroso”, dijo.
“Se tocaron varias puertas, entre ellas la de la iglesia del pueblo, porque ya tienen experiencia en hacer ollas solidarias. Pero el padre se reunió con su grupo y le dijeron que no podían porque representaba mucho compromiso, pues ya tenían varios proyectos propios”, agregó.
Esto ocurrió a finales del año pasado, cuando justamente a ella le entregaron su casa.
Por cosas del destino, su mamá enfermó con COVID-19 y ante lo costoso del tratamiento, se vio obligada a pedir colaboración, como muchos venezolanos.
La comunicadora relata que casi de inmediato recibió ese apoyo que necesitaba para salvar a su mamá.
Paralelamente, se presentaba el problema de la sede para el comedor. “Ante la disyuntiva de perder el comedor, se me ocurrió decir que mi casa podía servir de sede provisional, y así se hizo”, expresó.
Y así como había recibido colaboraciones para salvar a su mamá, comenzó a pedir prestados implementos de cocina, ollas, platos, potes, reverberos, bombonas de gas. Por fortuna, también recibió apoyo para eso.
Y así, en cuestión de unas cuantas semanas todo estaba listo. Tanto, que el 10 de enero recibieron los insumos para las primeras comidas y el 11 ya las estaban entregando.
Dijo que la ONG hizo un censo para buscar a las personas más vulnerables. “En el pueblo la mayoría tiene necesidades, pero se buscaron a los más vulnerables o con enfermedades que los incapacita para tener ingresos, como el caso de los adultos mayores. De hecho, 20% de las personas que se atienden son de la tercera edad”, dijo.
Acción Campesina, al tener varios comedores, cuenta con un equipo que se llama Seguridad Alimentaria que tiene nutricionistas que elaboran los menús para los comedores, por lo que los alimentos que se entregan en el comedor son balanceados.
Por el momento se entregan 150 almuerzos de lunes a viernes. Los beneficiados no comen en la casa, llevan un recipiente por las mañanas y a medio día lo recogen, por grupos, para evitar las aglomeraciones y evadir los contagios de COVID-19.
Evelyn cuenta que a partir de la segunda semana de trabajo pusieron un buzón de sugerencias y “los mensajes que nos llegaron nos hicieron llorar. Los mensajes de la gente son de agradecimiento y satisfacción. Se siente muy bien poder ayudar” comenta.
Cuenta que a tan solo unos días ya se pueden ver cambios, no solo en la actitud de las personas que ayudan, sino en su calidad de vida.
“Hay una niña que fue a su consulta antes del programa y luego la pesaron después de recibir la ayuda. En esas dos semanas aumentó dos kilos”, relata con satisfacción.










Janet Yucra
Agradecido por hermoso reportaje
ONG Campesina en San Rafael Orituco Guárico en ayuda a la población más necesitada en nutrición alimentaria.
Estimado Ángel, gracias por el comentario y por seguir a Curadas. Los felicitamos por tan noble labor.
Gracias, @curadas por la entrevista. Me siento afortunada y comprometida a continuar con esta labor. Aunque en el reportaje no se mencionan, quiero agradecer el apoyo y la confianza de quienes trabajan en el comedor,como a Anadely Arismendi, a Juana Valeriana Romero, a Rosa Salas y a Israel Ramírez. A María Margarita D’Suze y a Néstor Castillo, coordinadora de Acción Campesina en Guárico y coordinador de Seguridad Alimentaria en Altagracia. A él grupo de voluntarios como Damelys Rodríguez, Marisol Mejías, Alberto Peña, Marian Rodríguez, José Ledezma, a Alfredo D’Suze y a Naro Calera, entre otros.
Cada día es una experiencia nueva, cada día es un nuevo aprendizaje,cada día crece el deseo de servir a los demás.
Gracias Acción Campesina y al Grupo Social CESAP por el apoyo y la confianza.
¡Gracias a ustedes!