Los talones agrietados, también conocidos como fisuras, pueden ser un fastidio, pero, ocasionalmente, pueden causar problemas más graves si no se tratan
No ignores los talones agrietados y secos, ya que con el paso del tiempo, puedes desarrollar fisuras más profundas, que aumentan el riesgo de infección.
El poder de esta fruta te será suficiente para recuperar la belleza de tus talones y lucir pies de ensueño.
No hay que olvidar darle mantenimiento al soporte y pilar de nuestros días, pues nuestros pies son los que más sufren. Pasar horas de pie, quizá en el transporte público, en la oficina o dentro de una larga junta es algo muy usual para el día a día de cualquier persona.

Para ser más específicos los talones agrietados son uno de los problemas más frecuentes y que afectan a los pies de cientos de personas. Suelen aparecer como signos de algunas condiciones de salud, pero también se deben al uso constante de zapatos con aberturas en esta zona, poca humectación y un roce constante con el calzado.
Aunque no son un problema grave, en algunas ocasiones las grietas pueden ser muy profundas y causar dolor, además de que si no se manejan de manera adecuada pueden generar infecciones. A todo esto se le une el claro problema estético que representan, pues dan una apariencia desaliñada, descuidada y de poca higiene.
Afortunadamente dentro de tu cocina cuentas con un aliado perfecto para combatir los talones agrietados y que es completamente infalible.
Los cambures, gracias a sus propiedades hidratantes son ideales para renovar la piel de tus pies y una forma sencilla de consentirlos. Las vitaminas y minerales contenidas en el cambur favorecen la reparación de los tejidos afectados y suaviza y evita la formación de callos.
Para conseguir aprovechar todos estos beneficios debes seguir unos sencillos pasos. Primero tritura un cambur bien maduro hasta que logres una consistencia suave en forma de pasta.
Lava tus pies como normalmente lo harias, despues aplica la pasta de cambur en tus talones y déjalo reposar durante 15 minutos para que tu piel absorba sus propiedades.
Enjuaga y retira suavemente con agua tibia, enseguida remojalos un poco en agua más fría por 10 minutos.
Puedes hacerlo durante dos veces por semana hasta ver que tus talones se recuperan. Puedes complementar este tratamiento con exfoliaciones y masajes suaves para incrementar los resultados.
Tomado de EL UNIVERSAL
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