Antiguamente, los religiosos cristianos aprovechaban el día de jueves lardero para darse un último festín comiendo carne de cerdo en abundancia, antes de la Cuaresma
Esta tradición típicamente española se celebra el jueves previo al domingo de carnaval y se caracteriza por el consumo de carne de cerdo. El jueves lardero.
Desde la Edad Media, el carnaval se considera como la última fiesta antes de la solemne celebración de la Cuaresma. Su nombre deriva del latín y se puede traducir como “despedir la carne”; ya que era una celebración en la que el pueblo llano comía toda la carne que podía y se preparaba para el ayuno que vendría. En España, como buenos previsores, esa despedida se realizaba el jueves anterior al domingo de carnaval en lo que pasaría a conocerse como ‘jueves lardero’.
Con este nombre es como se popularizó la festividad surgida en tierras castellano-aragonesas; en la que los grandes protagonistas son los embutidos, chorizos y derivados del cerdo en general
La palabra “lardero” puede proceder de dos términos relacionados: el verbo lardear (que significa “untar o envolver con grasa”) o el sustantivo lardo; como se denominaba originalmente a la grasa y el tocino del cerdo.

La creencia más extendida es que esta fiesta deriva de los Saturnales paganos; fiestas en las que se hacían grandes banquetes, repletos de carne y que dieron lugar a los carnavales.
En la Edad Media, el jueves lardero serviría a los creyentes cristianos para reunirse y comer carne antes de la llegada de la Cuaresma y la posterior Semana Santa, fiestas en las que debían abstenerse. También existen registros históricos que relacionan el origen del jueves lardero con la caída de Granada en 1492, cuando el pueblo de Fernán Núñez (Córdoba) decidió conmemorar la victoria sobre los nazaríes el jueves previo a carnavales, fecha en la que Fernando de los Ríos (uno de los señores de la localidad) regresó tras participar en el sitio de la ciudad. Este origen se ve defendido por el cronista Crispín Cuesta en su Historia de la villa de Fernán Núñez.
La costumbre es que el día de jueves lardero se coma carne de cerdo, chorizos y huevos o tortilla, todo ello acompañado del clásico hornazo. Se trata de un bollo hecho con manteca sobre el que se suele colocar un huevo cocido y que se usa para acompañar la carne o bien se rellena de ella. Este día se considera un momento lúdico ideal para ir a pasar el día al campo o para hacer alguna excursión.
Dentro de la geografía española existen distintas variantes para la fiesta. En Cataluña, por ejemplo, el jueves lardero se conoce como ‘dijous gras’ (‘el jueves graso’) y es costumbre tomar tortilla con butifarra. En Soria existe un refrán que dice “jueves lardero, chorizo entero” y que hace clara referencia al consumo de pan, chorizo para comer durante el día. La Rioja se llena de “bollos preñaos” en estas fechas, que allí llaman culecas y que van rellenos de chorizo y otros tipos de carne. En Albacete se conoce como ‘Día de la mona’, nombre por el que se refieren al típico hornazo que puede tomarse dulce o salado.
Aunque el cumplimiento del ayuno y la abstinencia de carne es cada vez menos común debido a la liberación de los valores religiosos, el Jueves lardero sigue siendo una festividad muy popular en España y una excusa para olvidarnos de la comida saludable por un día y hacer cobrar vida al refrán “del cerdo, hasta los andares”.
Tomado de MUY INTERESANTE
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