El Gobierno de Turquía anunció este lunes el cierre el estrecho del Bósforo al paso de navíos militares de todos los países. Sin embargo, aquellos buques que tengan su base en el mar Negro, como los de Rusia o Ucrania, podrán aún regresar a sus puertos, en aplicación de la Convención de Montreux.
«Hemos advertido a todos los países, sean ribereños del mar Negro o no, de que no deben pasar buques de guerra por el Bósforo y los Dardanelos», dijo el ministro de Exteriores turco, Mevlüt Çavusoglu.
Por su parte, el presidente turco, Recep Tayyip Erdogan, ya había advertido poco antes sobre la disposición de su Gobierno de aplicar su prerogativa de cerrar el paso entre el Mediterráneo y el mar Negro. La medida según dijo, sería para impedir que la guerra en Ucrania «vaya a más».
Bulgaria y Rumanía, miembros de la OTAN, son ribereños del mar Negro, al igual que Ucrania y Rusia, que tiene aquí la base de una de sus flotas.
Çavusoglu aclaró que se seguirá permitiendo el paso de buques de guerra que regresen a sus bases en el mar Negro.
El cierre del Bósforo puede afectar especialmente a Rusia, que ya no podrá enviar al mar Negro unidades navales procedentes de otras zonas.
El ministro subrayó que Turquía, si fuera parte de la guerra en Ucrania, podría tomar cualquier iniciativa. Pero que, al no serlo, tiene autoridad de impedir el paso de buques de países implicados en el conflicto.
Con información de EFE.