El verdadero costo de los rascacielos

Con una tasa de mortalidad aterradora, cada rascacielos de la ciudad es un monumento al valor de hombres que no tenían margen para el error

En la Nueva York de los años 30, el espectáculo más peligroso del mundo no estaba en un circo, sino en el trabajo de la construcción. Sin arneses ni redes de seguridad, los «chicos del cielo» caminaban sobre vigas estrechas mientras atrapaban remaches al rojo vivo lanzados al aire. El verdadero costo de los rascacielos.

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El verdadero costo de los rascacielos

¿Saben que en las obras de construcción hay carteles que dicen, «Llevamos tantos días sin accidentes?» Bien, en aquella época no necesitaban esos carteles porque la respuesta solía ser cero. Aunque Chicago inventó los rascacielos, hubo un lugar en el mundo que los perfeccionó y ese lugar fue Nueva York.

Desde principios del siglo XX hasta mediados de los años 30 o 40, Nueva York experimentó un crecimiento vertical sin precedentes en ninguna otra ciudad de la época. Antes de los avances modernos en la construcción, algunos de los edificios más famosos de Estados Unidos se construyeron de forma muy diferente por trabajadores que arriesgaban sus vidas para realizar el trabajo.

El verdadero costo de los rascacielos

Hablemos del tipo de hombre que es capaz de decir, «Voy a subir ahí sin arnés y voy a construir esos edificios.» Y la prueba de esta valentía está por todas partes en Nueva York. Estos edificios que se construyeron en los años 20 y 30 solo se construyeron de una manera. Cada viga de acero se levantaba sobre otra y los trabajadores tenían que colocarlas manualmente a caballo o caminando sobre esas vigas de acero expuestas.

Imaginemos salir a una viga de acero estrecha suspendida a decenas de metros de altura, sin equipo de seguridad, solo con nuestro equilibrio. Esa era la vida cotidiana de esos trabajadores. Si esos hombres que trabajaban a 250 m de altura se caían, sus posibilidades eran del 0%.

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