Das Chagas es considerado el mayor asesino en serie de Brasil por número de víctimas confirmadas y confesas
Era el final de la década de 1980 cuando la ciudad de Altamira, ubicada en Pará, Brasil, se vio azotada por una serie de desapariciones que alarmaron a toda la población. El caso de Francisco das Chagas.
El caso de Francisco das Chagas
El caso de Francisco das Chagas Rodrigues Brito (Brasil, 1989-2004) es uno de los capítulos más oscuros y extensos de la criminología latinoamericana. Representa la alienación de la justicia estatal: durante 15 años, un solo hombre asesinó y mutiló a decenas de niños mientras las autoridades, cegadas por prejuicios y teorías conspirativas, encarcelaban a personas inocentes.
El Perfil del «Emasculador»
Francisco das Chagas trabajaba como mecánico de bicicletas, un oficio que le otorgaba una movilidad invisible. Su técnica consistía en ganarse la confianza de niños de familias pobres en los estados de Maranhão y Pará.
- El Modus Operandi: Llevaba a los niños a zonas boscosas con la promesa de buscar frutas o cazar. Allí, los asesinaba y realizaba una emasculación quirúrgica (extirpación de órganos genitales).
- Las Víctimas: Niños de entre 4 y 15 años, todos de estratos sociales vulnerables. Su desaparición a menudo no generaba la urgencia mediática que habría tenido en clases altas, un claro ejemplo de desequilibrio social.
- La Psicopatía: Das Chagas no solo mataba; conservaba «trofeos» y convivía con el recuerdo de sus crímenes con una frialdad absoluta, manteniendo una imagen de vecino tranquilo y trabajador.

El «Aneurisma» Judicial: El Caso Altamira
Lo que hace este caso excepcionalmente trágico es que, mientras Das Chagas seguía libre, la justicia brasileña fabricó culpables en lo que se conoció como los «Crímenes de Altamira».
1-La Teoría de la Secta: Ante la brutalidad de las mutilaciones, la policía y la fiscalía se obsesionaron con la idea de una «secta satánica» o una red de tráfico de órganos.
2-Inocentes en Prisión: Basándose en confesiones obtenidas bajo tortura y pruebas circunstanciales, varios hombres (incluyendo médicos locales y líderes religiosos) los condenaron a penas de más de 100 años de cárcel.
3-El Tinnitus de la Verdad: A pesar de que los hombres estaban presos, los asesinatos continuaron. La justicia ignoró este hecho hasta que Das Chagas lo finalmente capturaron en 2004.
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