Aparentemente, les dijo a los oficiales si podían realizar un control de bienestar en la casa que compartía con su esposa, con la cual estaba casado hacía más de diez años
La madrugada del 21 de enero de 2026, un hombre de 45 años se presentó en una comisaría de la ciudad de Los Ángeles, California, Estados Unidos. Andrew Jiménez.
Andrew Jiménez
A las 4:30 de esa misma madrugada, la policía golpeó la puerta de la vivienda ubicada en la cuadra 5600 de la avenida Satsuma en el tranquilo vecindario de North Hollywood. No obtuvieron ninguna respuesta. Por lo que decidieron ingresar y lo que vieron los dejó completamente helados.
Los medios pronto se acercaron a la zona y una de las vecinas, Camil Cabrera, relató que había escuchado a los detectives decir que habían encontrado un hacha, lo que aumentó la dimensión del caso.
Mientras tanto, el hombre que había realizado el pedido de inspección seguía en la comisaría. Sabía lo que los agentes encontrarían dentro de su casa cuando los envió allí. Nunca vimos violencia ni problemas. Esto nos dejó en shock, decían otros vecinos. Quienes no daban crédito a que dentro del hogar conformado por una maestra y un bombero hubiera ocurrido un terrible crimen.

Andrew Jiménez y Mayra Jiménez contrajeron matrimonio durante el año 2014 en la ciudad de Los Ángeles. Juntos se mudaron a North Hollywood, un vecindario de clase media ubicado en el Valle de San Fernando, ubicado también en Los Ángeles. Allí se desempeñaba como paramédico en el departamento de bomberos de Glendale desde el 28 de abril de 2008.
Mayra, por su parte, era maestra de tercer grado en la Escuela Primaria Wilshire Park de Los Ángeles, donde tanto sus colegas como las familias de sus alumnos destacaban su gran dedicación.
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