Una extensa fila de personas se forma frente a camiones cargados de insumos en la devastada La Guaira. Esperan obtener ayuda humanitaria que Estados Unidos mandó este martes en vehículos anfibios a los damnificados de los terremotos en Venezuela y que es distribuida por una ONG estadounidense.
Washington encabeza el envío de ayuda humanitaria a Venezuela tras los potentes sismos de 7,2 y 7,5 del 24 de junio que dejan ya más de 4.700 fallecidos y a casi 21.000 personas que perdieron sus hogares viviendo en campamentos. Los reclamos por la falta de asistencia del gobierno venezolano son cotidianos.
Global Empowerment Mission (GEM), una oenegé estadounidense de respuesta a desastres naturales, distribuye alimentos y enseres.
Su director para América Latina, Luis Velázquez, dijo a la AFP que la organización ha entregado ayuda a 40.000 familias.
La asistencia llegó esta vez en un anfibio. La embarcación se aproximó por el mar Caribe tras dejar un buque cercano, y llegó a una playa de La Guaira, un estado vecino de Caracas y la zona más golpeada por los terremotos.
Arroz, cajas de enlatados y productos de higiene que arribaron en estos anfibios fueron entregados a decenas de familias.
«Donar alimentos, productos de primera necesidad, productos de higiene personal (…) Esto lo vamos a mantener» por cinco años, aseguró Velázquez.
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La presencia de militares, buques y aeronaves de Estados Unidos en la zona cero del desastre es notoria, en momentos en que Washington ejerce fuerte presión sobre el gobierno de la presidenta interina, Delcy Rodríguez.
La mandataria asumió el poder tras el derrocamiento y captura de Nicolás Maduro en enero en un operativo armado estadounidense.
La oenegé planea participar también en la construcción de viviendas para los pobladores de esta zona quienes, en muchos casos, lo perdieron todo.
Los residentes aplaudieron al gobierno de Estados Unidos cuando llegó un camión con la carga.
«Recibiendo la ayuda de la mano de Dios y de nuestro presidente Donald Trump, porque él nos ha ayudado mucho», declaró a la AFP Duvis Fonseca, cocinera de 57 años de edad.
«La ayuda de Estados Unidos es una bendición», afirmó de su lado Angélica Izaguirre, que perdió su ingreso familiar desde que su esposo se quedó sin trabajo tras los terremotos. «Lo recibo con pena, así sea una bendición de Dios», confesó, aludiendo a la falta de ayuda del gobierno venezolano.
Con información de AFP