Doncic, año II: ha nacido una estrella en Dallas y no es fugaz

El esloveno se despide de su segunda temporada superando una vez más las espectativas e instalado en la élite de la NBA. En Dallas se frotan las manos.

«Mi objetivo siempre que voy a empezar una temporada es ganar el campeonato. No hay otro objetivo, así que ese va a ser el mío».

Era las palabras de Luka Doncic al poco de ser eliminado por Los Angeles Clippers en los primeros playoffs de su carrera. El resultado era el esperado, ya que los Mavericks tenían enfrente un rival con una superioridad evidente, pero el proceso fue sorprendente.

Los Mavs empataron dos veces la eliminatoria, jugando todos los días con bajas ya esperadas (Powell, Brunson) y de última hora (Porzingis, Doncic perdiéndose bastantes minutos en el segundo y tercer partidos), y llevando a los Clippers a emplearse mucho más de lo normal para un aspirante en primera ronda.

¿Qué nota podemos poner a la temporada de los texanos?

Notable. Alcanzaron unos playoffs que se pusieron como objetivo y han rendida por encima de sus posiblidades en los mismos. 

¿Y qué nota le correspondería a Doncic? Como dicen que la perfección no existe, lo dejaremos en 9,5. 

Jugó su primer all star, se llevó uno de los premios de jugador del mes, aún está por dilucidar si será el jugador más mejorado de la temporada y ver en qué posición acaba en la clasificación por el MVP (parece que entre el 4 y el 6). Todo ello con 21 años. 

En la burbuja ha mejorado en todos los aspectos del juego, siendo elegido en el mejor quinteto titular (es más que probable que también esté en el mejor del año) y firmando una serie ante los Clippers que sólo se puede definir como histórica. 31 puntos, 9,8 rebotes, 8,7 asistencias, 50% en tiros de campo, 36,4% en triples, más puntos en un partido de debut en playoffs, dos triples-dobles en la serie, tercer jugador en la historia en firmar un 40+15+10, segundo en lograr más de 40 puntos en dos de sus primeros cuatro encuentros (junto a un tal Wilt Chamberlain), y un tirple ganador que ya forma parte de la historia de las eliminatorias por el título y de la suya propia, por mucho que esta dé de sí en el futuro. Porque ya es el jugador más joven de siempre en meter una canasta ganadora sobre la bocina.

Todos estos datos y récords, y los que faltan, reflejan la dimensión de lo que ha hecho el esloveno quien, sin embargo, no piensa dormirse en los laureles. «Hay muchas cosas que mejorar. No puedes trabajar en una sola cosa, tienes que hacerlo en todo. Pero me voy a esforzar especialmente en el tiro, ahí está mi clave», afirmaba tras el encuentro. Aunque no mejorase más en toda su carrera en ningún aspecto del juego ya le daría para ser uno de los mejores jugadores de la liga. Sin embargo, es de esperar que sí consiga subir sus prestaciones, aunque sea mínimamente, por el simple hecho de que tiene 21 años y hay cosas como la toma de decisiones (en las que no anda cojo precisamente) en las que se suele ganar con el paso de las temporadas. ¿Cuál debe ser, por tanto, el objetivo de Doncic y los Mavs para el año que viene?

vía AS

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