Resumen del artículo «Venezuela necesita un Pérez Jiménez» de Thays Peñalver publicado en Venepress el 07/10/2018

El título del artículo «Venezuela necesita un Pérez Jiménez» es una provocación y a la vez un remedo a esa frase que repiten muchos venezolanos de los cuales la mayoría no vivió esa época.

El artículo hace énfasis en que Venezuela no necesita a Pérez Jiménez ni a ningún militar para resolver sus problemas y en que Venezuela lo que necesita es educación.

Al repetir que Venezuela necesita un Pérez Jiménez se está diciendo a las nuevas generaciones que es necesario que los militares dominen, se colabora con el «chavismo mental» y se refuerza la idea de que los militares son los únicos capaces de arreglar el país.

Peñalver desmiente que la autopista Caracas – La Guaira sea obra de Pérez Jiménez:

  • Cuando se inició la planificación de la autopista Caracas la Guaira, Pérez Jiménez era un estudiante.
  • Cuando se aprobaron los estudios generales de la obra, Pérez Jiménez era apenas capitán.
  • Cuando se aprobaron los planos de toda la obra en 1947, el futuro dictador ni siquiera podía opinar al respecto.
  • Rómulo Betancourt fue quien inauguró el primer tramo (Maiquetía – Catia La Mar).
  • Cuando la gran obra central se licitó a grandes compañías extranjeras en 1949, Pérez Jiménez no tenía nada que ver con la construcción.

Peñalver opina que aunque se demuestre que Pérez Jiménez tuvo poco que ver con la construcción de la autopista, pues estaba casi terminada cuando él era Ministro de la Defensa, la gente seguirá diciendo que él la construyó.

Pero la autopista no se debe a Pérez Jiménez, ni a Betancourt, ni a la Junta. Como todas las demás obras del Plan Nacional de Vialidad, se debe a los arquitectos, ingenieros y urbanistas de la generación del 28, quienes «a pesar de los truhanes y malhechores vestidos de verde, lograron hacer de Caracas lo que es hoy».

Cuando repiten “Venezuela necesita un Pérez Jiménez” porque construyó la autopista, no solo están diciendo algo que no es cierto, también están educando a las nuevas generaciones en que lo que necesitan es que los militares sigan dominando al país.

Más hechos que desmitifican la productividad del gobierno de Pérez Jiménez:

  • Pérez Jiménez no construyó la Ciudad Universitaria.
  • Pérez Jiménez no proyectó las obras del Centro Simón Bolívar.
  • Tampoco las obras del Centro de Caracas.
  • Las avenidas Andrés Bello, Bolívar, Sucre, Nueva Granada, México y Victoria (Presidente Medina), no son obras de Pérez Jiménez.

Repetir que Pérez Jiménez es una necesidad dice a los militares que ellos son los únicos con capacidad de desarrollar a Venezuela, y que les debemos mucho.

Dicen que Pérez Jiménez eliminó los ranchos de Caracas, pero estos son los hechos:

  • Cuando Pérez Jiménez era capitán habían 7.776 ranchos en Caracas.
  • Cuando lo nombraron presidente, existían 20.993 ranchos en Caracas.
  • Cuando salió del poder habían 54.237 ranchos en Caracas.
  • Pérez Jiménez perdió la “Batalla contra los ranchos” como la perdió Páez en 1830, y como la hemos perdido siempre, porque el rancho solo puede ser erradicado desde la cabeza de sus ocupantes.

Nuestros políticos piensan que pueden llevar al habitante del rancho a un mejor lugar, sin antes educarlo para cambiarle la mentalidad que ranchifica.

Más mitos y realidades del gobierno de Pérez Jiménez:

  • Pérez Jiménez no planificó el barrio 2 de Diciembre (ahora 23 de Enero). La obra se debe a los urbanizadores y arquitectos del Banco Obrero.
  • Pérez Jiménez sí triplicó el tamaño del 23 de Enero, contrariando a los urbanizadores, porque creía que eliminando los dos barrios donde vivían los comunistas se desharía de ellos. Y por estar pendiente de cobrar el 5% de las comisiones por las obras «lo cual era perfectamente legal» (según el propio Pérez Jiménez), los comunistas se lo comieron vivo.
  • En el país solo estaban inscritos en planteles educativos 646 mil de los 1,7 millones de niños en edad escolar.
  • Solo uno de cada cuatro niños estudiaba una primaria que le permitiera continuar el bachillerato.
  • Casi el 60% de la población no sabía leer ni escribir.

La historia de Venezuela ha sido una larga lucha entre civiles preparados y políticos armados.

Pérez Jiménez prefirió construir un minúsculo hotel en la cima de una montaña –obra que es la más estúpida de nuestra historia y que sí es de Pérez Jiménez- al costo de todas las escuelas que hacían falta.

Obras absurdas mientras solo habían menos de mil estudiantes universitarios inscritos:

  • El primer decreto de Pérez Jiménez fue suspender actividades en las universidades Mérida y Zulia.
  • El segundo decreto fue cerrar la Universidad Central y declararla “zona militar”.
  • Cerró las únicas tres universidades con menos de mil alumnos inscritos.
  • Autorizó la apertura de solo 89 escuelas públicas de las cuales se construyeron 47. El resto eran casas de familia.
  • Con el costo de los Próceres se pudieron haber construido 1.976 escuelas y dotarlas de presupuesto por cinco años.
  • El Hotel Humboldt cuesta millones en mantenimiento y operaciones.
  • El Hotel Guaicamacuto tuvo que ser remodelado tres veces pues ninguna habitación tenía baño, por lo que hubo que demoler su interior y venderlo al Sheraton.

Era una Venezuela con ínfulas de nuevo rico, que nunca entendió sus prioridades.

 

Otra necedad: «Con Pérez Jiménez se podía dormir con la puerta abierta»

Se podía porque en la Venezuela de los años cincuenta, como prácticamente en todo el planeta, no había tanta violencia.

Esa Venezuela no volverá jamás, como no volverán los años cincuenta en los Estados Unidos, ni en Europa.

 

Los que repiten que Pérez Jiménez es una necesidad, enseñan que los problemas de Venezuela los puede resolver un solo hombre uniformado y no millones de venezolanos educándose.

Enseñan erróneamente que un coronel puede:

  • Resolver el tema de los ranchos, sustituyéndolos por Misión Vivienda.
  • Resolver la delincuencia con un estado policial.
  • Producir más petróleo rezando.
  • Hacer producir el campo, mejorar la economía.
  • Convertirnos en potencia.

Los militares no nos gobernaron durante siglos por la amenaza de sus armas, sino por la debilidad y la cobardía de los civiles que no quieren tomar las riendas de su destino, pensando y diciendo “aquí lo que hace falta es un militar”.

“Aquí lo que hace falta es un militar” es una frase simplista, necia y absurda, que raya en lo homicida.

Una frase que cada vez que se repite y la escucha un teniente como Hugo Chávez, piensa que al pasar su examen de Estado Mayor ya está listo para seguir “desarrollando” a Venezuela.

Los que repiten esa necedad son civiles que añoran una bota militar y están educando al próximo Hugo Chávez en los cuarteles.

Venezuela no necesita a un Pérez Jiménez. Venezuela necesita a millones de civiles educados.

Basado en el artículo de Thays Peñalver publicado en Venepress el 07/10/2018

Thays Peñalver es abogada, escritora, autora de La conspiración de los 12 golpes y se declara orgullosamente criada entre los ideales de izquierda democrática de la Acción Democrática de su niñez y juventud.

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