El 2019 no será un año que el madridismo recuerde con una sonrisa en la boca. El año I después de Cristiano, la afición se quedó sin su héroe y el equipo con las manos vacías en pleno mes de marzo y ni siquiera el regreso de Zidane levantó el ánimo de un equipo alicaído. Sólo Karim Benzema, con mucha diferencia por delante del segundo, se salvó de la quema en una temporada para el olvido y sobre todo dignificó el escudo del Real Madrid hasta el final, que es lo que se pide a cualquier futbolista que salta como local al césped del Santiago Bernabéu.
El mejor resumen de 2019 se puede hacer viendo quién hizo el primer gol y el último de los blancos en el año natural: Benzema. Sin Cristiano, Karim perdió a su mejor socio en los metros finales y sobre todo ganó la total responsabilidad de finalizar las jugadas. No le avalaba el historial de los últimos años, porque en 2018 hizo 18 goles por los 14 de 2017, pero fue comenzar el año y echarse el equipo a la espalda.
La mejor prueba de que Benzema no giró la cara a la responsabilidad goleadora fueron los 30 tantos con los que Karim echó el telón abajo el curso pasado. Sólo a dos goles de su mejor temporada anotadora, la 2011-12, cuando llegó hasta los 32.
Más allá de sus goles, su compromiso dentro del campo fue innegociable tanto para Solari, con el que empezó el año, como para Zidane, su mayor defensor y con el que lo terminó.
SUPERADOS LOS 4.000′
En 2019 Benzema fue el único jugador del Real Madrid que superó la barrera de los 4.000 minutos disputados (4.222), por encima de su compatriota Varane (3.940) o de Casemiro (3.910).
El curso pasado, siempre que estuvo disponible, Benzema fue titular y sólo contra el Leganés en Copa, por culpa de la fractura en el dedo, y contra Rayo y Villarreal, por una lesión en el bíceps femoral, en la recta final de LaLiga, el francés se quedó sin jugar.
Sin Cristiano y con la venda en su mano derecha se ha podido ver al mejor Benzema. Ese que, mientras otros bajaron su nivel, subía el suyo. El mismo que despidó la temporada pasada con ocho goles consecutivos, sin que ningún compañero le echara una mano, consiguiendo algo que nadie había hecho en los 117 años de historia del club blanco.
DE CABEZA A POR EL PICHICHI
No hay duda que Benzema fue uno de los pocos rayos de esperanza con los que el madridismo se fue de vacaciones en verano, pero a su regreso, no contento con el resultado, Karim sigue en una versión irreconocible liderando a un Madrid que, de una vez por todas, quiere competir LaLiga hasta el final.
«Lo que ha cambiado es la cifra de goles. Tengo mucha confianza en mí mismo y la ayuda de mis compañeros es clave. Yo quiero ganar esta Liga», reconocía no hace mucho Karim.
Con hambre de títulos y mejor rodeado, Karim quiere mejorar sus registros a nivel individual y con paso firme para cumplirlo ha cerrado la primera mitad de la temporada con 16 tantos en su haber, 12 en Liga y sólo uno menos que Messi en una pelea que se presenta apasionante por el Pichichi.
Benzema ha cerrado el año con 35 goles, 25 más que Ramos, el segundo máximo goleador del equipo. Sólo tres futbolistas en el viejo continente le han superado: Lewandowski (48), Messi (45) y Mbappé (39).
Vía MARCA