Joel Urribarri, director de la Cámara Nacional de empresas funerarias, solicitó que las incluyan al sector en la lista de los sectores priorizados para que les vendan de combustible, subsidiado o no.
«Queremos evitar retrasos en el traslado de los cuerpos. Aunque somos el último eslabón del sector salud, tenemos prioridad y por la crisis que estamos viviendo en cuanto al servicio de la gasolina como tal», dijo en entrevista con Unión Radio.
Denunció que en diversas ocasiones deben surtirse de combustible «con los cuerpos en las carrozas fúnebres, lo que ha retrasado por horas el traslado».
«Las funerarias se han visto en la necesidad de buscar el apoyo de familiares de los fallecidos o comprar gasolina a revendedores para trasladar los cuerpos a cementerios o crematorios», agregó.
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Ratificó que los servicios funerarios mantienen las mismas restricciones desde el inicio de la pandemia. «No hay velaciones, sino un protocolo de despedida de entre tres a cinco horas, dependiendo de la entidad».
«En los cementerios solo se permite el ingreso de 10 personas, los familiares más allegados; una situación que permanecerá hasta que dure la COVID-19, para resguardar la vida de todos. Nadie lo puede ver o tocar, va con todas las normas de bioseguridad especial para ello», remarcó.
Janet Yucra
Con información de Unión Radio
El sábado 16/1/2021,al cementerio del junquito entro un entierro de un policía,con más de ,50 motorizados y casi la misma cantidad de carros, y como era un policía no hubo normas de bioseguridad. Para otras personas solo 10.