Alcohol: Conoce que le pasa a tu ánimo y a tu cerebro cuando lo dejas

Cada vez más personas deciden cortar con el alcohol de forma temporal o definitiva para cuidarse. Incluso quienes beben poco pueden sufrir efectos colaterales hasta que el sistema se reajusta

Un estudios sobre el Consumo de riesgo de alcohol durante la pandemia, publicado por Salud Pública, en España, enfatizó cómo ante una crisis, esta sustacia puede ser ingerida para sobrellevar emociones desagradables. «En este contexto, el alcohol puede ser utilizado por algunas personas para reducir la intensidedad de su respuesta a la ansiedad, estrés o depresión», indicó la citata investigación.

No obstante, el recurrir a bebidas alcohólicas para mejorar el estado de ánimo puede resultar contraproducente. «Hay una serie de cuestiones que se generan al ingerir alcohol, entre alas que destacan la desinhibición, una cierta euforia inicial, aunque realmente es un depresor del sistema nervioso, por lo que luego provoca todo lo contrario», explica José Antonio Molina, doctor en psicología, profesor de la Universidad Complutense y autor se SOS tengo una adicción.

Ya sea por las resacas, que con la edad pesan cada vez mas o por el bienestar personas, muchas personas deciden cortar «relación» con el alcohol de una forma temporal o definitiva, mediante iniciativas como un ‘enero seco’ que comenzó hace algunos años como una campaña impulsada por las autoridades sanitarias británicas y acabó por convertirse en un fenómeno en redes sociales que algunos toman como referencia para iniciar su particular «mes seco», sea enero o no.

El hecho de abandonar radicalmente el alcohol conlleva numerosos beneficios, pero también puede tener cierto peso sobre el estado de ánimo.

El alcohol y las emociones

Tomarse una copa de vino o una copa cuando las cosas se ponen difíciles es una escena común. Incluso el cine se ha encargado de reforzar este hábito para modular el estado de ánimo. Paradójicamente, el consumo de alcohol causa el resultado contrario. “Provoca que estemos bajos de ánimo, no en el momento de su consumo, sino posteriormente”, mantiene el experto en adicciones.

De hecho, el alcohol sirve para que las emociones oscilen, pero no en el sentido deseado, ya que puede transformar la alegría en nerviosismo o depresión en cuestión de minutos.

Pero ¿cómo un par de copas tienen el poder de despertar sensaciones opuestas? La respuesta está en que el alcohol afecta a diversos sistemas de neurotransmisores. “Esto hace que se pueda pasar de estados relacionados con la alegría, relajación, seguridad y felicidad al cansancio, la agresividad, inquietud o irritabilidad”, comparte Alexia de la Morena, doctora en neurociencias aplicadas y comportamiento humano y autora (junto a Gemma Sala Grau) del libro Secretos de tu cerebro (Kairós, 2020).

Se puede pasar rápidamente de la alegría y la relajación a la irritabilidad

Una explicación fácil es que esta sustancia disminuye los niveles de serotonina en el cerebro, conocida como la hormona de la felicidad y, como consecuencia, aumenta la irritabilidad y la depresión.

El impacto en el cerebro

La experiencia de sensaciones antagónicas aumenta a medida que crece el consumo de alcohol. “Al comenzar a beber los centros cerebrales empiezan a deprimirse y se suprimen las partes racionales. Esto hace que disminuyan las tensiones e inhibiciones y el cerebro se sienta anestesiado”, comparte De la Morena.

Esto despierta la espontaneidad, la impulsividad, la confianza e, incluso, el atractivo. Pero a medida que se avanza este proceso, también disminuye el sentido de la ética en la interacción social, aumenta la apatía, la irritabilidad, la tristeza y la agresividad. Por ejemplo, se puede partir de una sensación de euforia que se transforme en ansiedad y estrés.

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2 comentarios en «Alcohol: Conoce que le pasa a tu ánimo y a tu cerebro cuando lo dejas»

  1. Aumento de ansiedad y estrés: El consumo de alcohol en estado social depresivo, sin compañía, en el caso actual de encierro producto de la pandemia.

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