13 cosas comunes que confirman la estupidez humana

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Muchas acciones ponen en duda nuestra inteligencia. Algunas son cotidianas. Pueden ser cosas que pensamos, creemos, sentimos o hacemos.

Aquí tienes una lista de 13 de nuestras pifias para que la leas la próxima vez que sientas demasiado orgullo por nuestra especie.

Cosas que hacemos…

1. Los efectos peligrosos de las «reveal parties»

Comencemos por esto que parece inocente y hasta bienintencionado: usar dinamita u otro tipo de explosivo en una «reveal party» (fiesta para revelar el sexo del niño por nacer) poniendo en riesgo la vida de todos, incluida a la mamá y a su hijo. Es que somos tontos, pero re-tontos. Los «reveal parties» suelen revelar nuestra estupidez.

Una reveal party causó el incendio de la foto. Sucedió en California, Estados Unidos.

2. Las selfies mortales

Muy parecido al punto anterior. Aunque te parezca mentira, ha muerto bastante gente al intentar la mejor selfie. Algunas personas se han caído por un barranco, otras de una ventana.

No sabemos si es la foto real pero el caso sí es real. Él quiso tomarse una selfie y el tiburón quiso comer.

Aquí puedes ver unas cuentas selfies con final trágico

3. Jugar con animales salvajes

Un dicho reza: «El león es el rey de la selva, pero nunca verás a un lobo en un circo». Sin embargo, aunque veas a cualquier animal salvaje en un circo, no es garantía de nada. En los mismos circos los elefantes se han cansado de la payasada y han atacado a entrenadores, público y a otros animales.

Acariciar a un tiburón, a un pulpo o a un rinoceronte no suena muy inteligente que digamos.

4. Conservar cosas que no necesitamos

Si no tienes un trastorno obsesivo compulsivo, entonces acumulas cosas por maña. Es un vicio o mala costumbre. Debemos tener solo lo que necesitamos. Lo demás debe ser convertido en dinero (venderlo), en basura (botarlo) o en un presente (regalarlo).

¿Por qué todavía tienes ese libro cuyas páginas ya parecen un papiro egipcio? Bota eso. Más es lo que te puede enfermar que enseñar.

Los libros viejos pueden ser fuente de conocimiento, pero también de alergias, infecciones, ácaros y otros bichos…

Lo mismo pasa con la comida. Algunas personas dicen «es malo botar comida» pero también es malo cometer suicidio. Bota esa comida que tiene demasiado tiempo en la nevera principalmente si sospechas que ya «está pasada».

5. Tratar mejor a los extraños que a nuestra familia

«Claridad de la calle, oscuridad de la casa» dice un refrán. Entiende algo: la solución no es que trates mal también a la gente de la calle, lo correcto es que trates bien a todos, al menos con educación.

No seas Doctor Jekyll con los vecinos y Mister Hyde con tu familia. Claro que «la confiancita da asco» y por eso nos pasamos con los nuestros. Y también es más fácil que estemos cansados de cosas que hace nuestra familia, pero es porque compartimos más tiempo, no porque sean peores que los extraños.

Siempre que puedas, sé amable.

Con propios y extraños.

Cosas que sentimos…

6. Racismo: creer que el color de piel hace alguna diferencia

¿Hay que explicarlo? Tratar o sentir diferente hacia alguien por su color de piel es una prueba de estupidez más efectiva que el test del embarazo más confiable.

Si eres racista debes comenzar a dudar de tus capacidades mentales, y no es una exageración. Este artículo y varios más lo explican: ¿Es el racismo simplemente una forma de estupidez?

7. Homofobia y argumentar que «no es natural»

Del mismo jardín de frutos podridos donde tristemente se cosecha el racismo viene la homofobia.

¿Qué te importa a ti lo que los demás hagan con su cuerpo?

Y ya deja de argumentar que no es natural. El matrimonio no es natural, ni los aviones, ni cocinar la comida, ni leer, ni escribir, mucho menos pasar 12 horas frente a una pantalla.

El ser humano se distingue precisamente por contrariar a la naturaleza, no por hacerle caso.

Abre los ojos.

Si sufres de racismo, homofobia o xenofobia, ocúltalo y busca ayuda.

8. Xenofobia o la mediocridad de la generalización

¿Entonces odias a los árabes? ¿O a los chinos era la cosa? ¿A los peruanos quizá? Pues eso es simplemente generalizar.

¿Conoces a todos los chinos? ¿A todos los árabes? ¿A todos los peruanos?

Quiere decir que aunque hay millones de chinos, tu aseguras que ninguno es suficiente para tus estándares. Pues hay pocas formas de mediocridad peores que la xenofobia.

9. Fanatismo / Extremismo: ser idiota con vehemencia

Si eres del Real Madrid, o del Magallanes, o vegano, está perfecto. Está bien que ames a tu equipo, que odies comer carne, realmente perfecto.

Pero los demás tienen derecho a pensar distinto y a vivir distinto.

Pueden ir por el Benfica, por el Betis, por los Tiburones de La Guaira, tienen derecho a comer cerdo, vaca, iguana.

El ser humano ha recorrido un tortuoso camino que ha costado millones de vidas para medio aceptar la diversidad en pensamientos, gustos y formas de ser y de sentir. No vengas tu con tu disco rayado de feminismo, veganismo, cualquier «ismo».

«Vive y deja morir» se llama la canción.

Cosas que creemos…

10. Supersticiones: creer sin cuestionar, porque así te enseñaron

Entrar en el campo de las creencias es algo delicado porque están arraigadas en nuestra psique y por lo general fueron puestas en lo más básico de nuestras mentes durante la infancia. De nuestra tatarabuela a nuestro bisabuelo, de él a nuestra abuela y de ella a nuestro papá o mamá.

Pero igual por lo general son una idiotez, aunque muy sagradas te parezcan.

¿Qué es eso de que vas a pelear con alguien si le entregas un cuchillo, la sal o una tijera? ¿Qué culpa tienen los gatos negros, o las escaleras, o el número 13 de nada en la vida?

La mentalidad «no, pero de que vuelan, vuelan» no te está ayudando.

Hazte un favor y de paso ayuda a que la humanidad avance: deja de creer en tonterías.

Debido a que algunos con poder tenían demasiada fe en falsas creencias, miles de personas fueron a la hoguera durante la inquisición.

11. Teorías de conspiración porque, ¿por qué no?

La tierra es plana. Obama es alienígena. Michael Jackson, Marilyn Monroe y Elvis Presley están vivos. Facebook fue inventado y/o es controlado por la CIA. Hay bombillos que nunca se queman pero no los venden para poder vender más bombillos (esta suena creíble). Hay viajeros del pasado o del futuro entre nosotros, además de marcianos, y todos trabajan juntos en empresas poderosas o en gobiernos poderosos. Vivimos en una simulación.

Ante la duda, casi ninguna teoría conspirativa sobrevive a estas preguntas:

¿Cómo cambia tu vida que sea verdad o mentira? (Generalmente de ninguna forma)

¿Cuál es la motivación de «los malos» para llevar a cabo tan complicado plan?

¿Por qué casi siempre todo sucede en Estados Unidos?

12. Mi religión (o falta de ella) es la verdad y lo correcto

OK, supongamos que sí, que tu religión es la verdadera, la única, la salvación. Está muy fino. Bien por ti.

Ahora que ya aceptamos eso, ¿puedes dejar a los demás ir en paz al infierno? (O a donde quiera que según tus creencias manden a cocinarse a los pobres que quedaron fuera de «la verdad»).

Y no solo aplica para las religiones. Cualquier fanatismo extremo es indistinguible de una religión.

Entiende que quienes creen en otras cosas pueden pensar que tu eres quien está viviendo en el pecado o en el error.

El león reza a Dios para cazar al venado, y el venado reza a Dios para no ser cazado por el león.

13. Tomar muy en serio listas como esta

Esta lista, como casi todas, está incompleta, y de paso, sus puntos no tienen que ser ciertos. No creas los rankings de todas las listas. Poner número a los argumentos no quiere decir que sean verdad. Por ejemplo, hay muchas listas de «las 10 mujeres más bellas del mundo», pero, ¿Según quién? ¿Quién es la autoridad? ¿Cómo lo calcularon? ¿Qué muestra de mujeres están incluyendo o qué muestra están dejando fuera?

Hoy en día cualquiera puede hacer listas, crear falsas verdades con argumentos sacados de la manga, generar matrices de opinión y hasta crear una religión.

El aprendizaje es entender que cometemos errores porque somos falibles y aunque nuestros valores sean los mismos, nuestras prioridades no lo serán.

Tenemos derecho a fallar. Tenemos derecho a sentir, pensar y actuar distinto, siempre que no hagamos daño a otros.

Qué más

¿Qué otras cosas que pensamos, sentimos, hacemos o creemos te parece que nos hacen idiotas, al menos a los ojos de otros?

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