Pedro Navaja la cata musical César Muñoz

Pedro Navaja, la verdadera historia con César Muñoz en La Cata Musical

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La vida te da sorpresas, sorpresas te da la vida.

César Muñoz nos regala el resultado de un pequeño trabajo de investigación gracias al cual exploró los orígenes del personaje de la canción «Pedro Navaja» de Rubén Blades, que sorpresivamente se remonta al año 1702.

Pedro Navaja – Letra

Ok

One two, one two, three, uh

Por la esquina del viejo barrio lo vi pasar
Con el tumba’o que tienen los guapos al caminar


Las manos siempre en los bolsillos de su gabán
Pa’ que no sepan en cuál de ellas lleva el puñal


Usa un sombrero de ala ancha de medio la’o
Y zapatillas por si hay problema salir vola’o


Lentes oscuros pa’ que no sepan qué está mirando
Y un diente de oro que cuando ríe se ve brillando


Como a tres cuadras de aquella esquina, una mujer
Va recorriendo la acera entera por quinta vez
Y en un zaguán entra y se da un trago para olvidar
Que el día está flojo y no hay clientes pa’ trabajar


Un carro pasa bien despacito por la avenida
No tiene marcas, pero to’os saben que es policía


Pedro Navaja, las manos siempre dentro ‘el gabán
Mira y sonríe y el diente de oro vuelve a brillar


Mientras camina pasa la vista de esquina a esquina
No se ve un alma, esta desierta to’a la avenida


Cuando de pronto esa mujer sale del zaguán
Y Pedro Navaja aprieta un puño dentro del gabán


Mira pa’ un la’o, mira pal’ otro y no ve a nadie
Y a la carrera, pero sin ruido, cruza la calle


Y, mientras tanto, en la otra acera va esa mujer
Refunfuñando pues no hizo pesos con qué comer
Mientras camina del viejo abrigo saca un revólver (esa mujer)


Y va a guardarlo en su cartera pa’ que no estorbe
Un treinta y ocho ‘Smith & Wesson’ del especial
Que carga encima pa’ que la libre de todo mal


Y Pedro Navaja, puñal en mano, le fue pa’ encima
El diente de oro iba alumbrando to’a la avenida


Mientras reía el puñal hundía sin compasión


Cuando de pronto sonó un disparo como un cañón


Y Pedro Navaja cayó en la acera mientras veía, a la mujer
Que, revólver en mano y de muerte herida, a él le decía:


‘Yo que pensaba: hoy no es mi día, estoy sala’
Pero, Pedro Navaja, tú estás peor: tu estás en na’


Y créanme gente que aunque hubo ruido nadie salió
No hubo curiosos, ni hubo preguntas, ni nadie habló


Solo un borracho con los dos cuerpos se tropezó
Cogió el revolver, el puñal, dos pesos y se marchó


Y tropezando se fue cantando desafina’o


El coro que aquí les traje y del mensaje de mi canción


La vida te da sorpresas, sorpresas te da la vida’ ¡ay, Dios!
La vida te da sorpresas, sorpresas te da la vida’ ¡ay, Dios!


Pedro Navaja suerte saldada y bocón


La vida te da sorpresas, sorpresas te da la vida, ¡ay, Dios!
Y nuna nunca se me olvidó a mí, lo que el borracho cantó pa’ mí
La vida te da sorpresas, sorpresas te da la vida’ ¡ay, Dios!


Pedro Navaja suerte salada


La vida te da sorpresas, sorpresas te da la vida, ¡ay, Dios!


Y una sirena cantó


Esa tragedia alla en Nueva York


La vida te da sorpresas, sorpresas te da la vida, ¡ay, Dios!


Ay barrio hispano


Barrio de bravos señor


La vida te da sorpresas, sorpresas te da la vida, ¡ay, Dios!


Una novela cafquiana, a nivel de callejón


La vida te da sorpresas, sorpresas te da la vida, ¡ay, Dios!


Lara-lara-larara tan, tan ra, lara-lara


Montuno, one two, y one two three


La vida te da sorpresas, sorpresas te da la vida, ¡ay, Dios!


Ehh-lere-le, lere-le-le


Y el barrio cantó


La vida te da sorpresas, sorpresas te da la vida, ¡ay, Dios!


Pedro Navaja, en la cera cayó, cayó mi pana


La vida te da sorpresas, sorpresas te da la vi, roll back

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