Aunque Richard Branson no parece precisamente alguien que a veces piense «dudo de mi…», el billonario emprendedor serial, creador y dueño del Grupo Virgin, comentó en la red LinkedIn que como todos, a veces duda de sí mismo, y explicó qué hace cuando tiene dudas.
Branson confesó que a él también lo atacan las dudas, pero no se deja detener por ellas.
Muchas innovaciones y descubrimientos no existirían si sus inventores hubieran cedido ante la duda, dijo Branson cuando compartió sus tres consejos para superar los momentos de desconfianza.
Estos consejos, aunque dirigidos a los emprendedores, pueden ayudarte si tienes otro tipo de dudas.
Entre las dudas más comunes que las personas expresan en Internet tenemos:
- Dudo de mi idea, emprendimiento o proyecto.
- Tengo dudas de mi sexualidad.
- Dudo de mi (de mi mismo / de mi misma).
- Dudo de mi pareja o de mi relación.
- Tengo dudas respecto a casarme.
- Tengo dudas de volver con mi ex.
Ante estas dudas, casi todas de índole personal, puedes usar los consejos de Branson. ¿Qué mejor que seguir la técnica de una persona tan exitosa?
1/3) Conversa con familiares, amigos o colegas
No se trata de ventilar tus dudas con todo el mundo. Más bien selecciona a un par de familiares o amigos por quienes sientas confianza, respeto y admiración, y coméntales tus dudas.
Este ejercicio es importante porque tu también te vas a escuchar y entenderás mejor lo que sientes. Ellos opinarán y sus comentarios te ayudarán a decidir el próximo paso.
2/3) Examina tus dudas
Si las dudas no se van, quizá debes analizarlas bien.
Quizá tienes razón en dudar. Quizá hay algo negativo, una amenaza que no has concientizado pero subconscientemente ya viste el peligro, solo que no lo has podido verbalizar o identificar conscientemente.
A veces hay que escuchar nuestra intuición. Esa voz que te dice «No lo hagas» eres tu hablándote a ti y quizá ya viste algo que te ayuda a decidir.
3/3 Haz una pausa
Toma un café, un té, un vaso de agua lentamente. Camina. Respira. Piensa en otra cosa por un buen rato. Si la duda te atormenta, no te dejará pensar con claridad.
Busca un poco de soledad, apártate momentáneamente de la rutina y sus elementos. Haz ejercicio, maneja bicicleta, cambia de entorno unos minutos. Incluso puede ser dándote un baño.
Aunque parezca que estás perdiendo el tiempo, hacer una pausa puede ser el camino más rápido para resolver tus dudas.
Revisemos algunas de las dudas más comunes
Dudo de mi carrera
Dudar respecto al oficio, carrera o profesión elegida es muy común, incluso cuando ya tienes años ejerciéndola. Quizá es momento de comenzar algo nuevo paralelamente hasta que ese plan B se convierta en tu plan A.
A veces dudo de mi mismo
El síndrome del impostor es común entre las personas que emprenden negocios. ¿Soy un fraude? es una pregunta que viene a la mente incluso de los más atrevidos y exitosos. Es normal tener dudas respecto a uno mismo. Utiliza los tres consejos de Branson.
Dudo de mis capacidades
Vivimos en un mundo que nos deja atrás cada momento que pasa. La competencia abunda y crece, los conocimientos se hacen obsoletos más rápido que nunca.
Siendo así, obviamente vamos a dudar de nuestros conocimientos y otras capacidades con frecuencia.
Pero esta época también tiene algo bueno para contrarrestar su inclemente velocidad: nunca antes hubo tantos conocimientos gratis al alcance de tantas personas.
Refuerza tus capacidades leyendo, investigando, aprendiendo.