Don't Look Up no miren arriba

No miren arriba: un filme para reflexionar -por León Hernández (+Audio)

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El periodista, profesor y documentalista venezolano, León Hernández, nos ofrece esta breve crítica del filme «No miren arriba» a manera de reflexión.

Título original: Don’t Look Up (No miren arriba): ejemplo de soberbia, incomunicación y propaganda antiética.

Por León Hernández @El_Leon

Advertencia: esta nota puede contener spoilers.

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Amigo lector. ¿Alguna vez ha sentido que su queja, su alerta, cualquiera sea, ha sido de algún modo ignorada por algún grupo, partido o gobierno?

¿Ha sentido que temas como el calentamiento global, la destrucción de la capa de ozono, la devastación del Arco Minero –en el caso venezolano-, ha caído en oídos sordos de una dirigencia política, más interesada en la oportunidad de mantener el poder que en dar a sus hijos, a sus nietos, progreso y al menos un mundo menos contaminado y deteriorado para el mañana?

De encontrar relativa identificación con estas preguntas, posiblemente, se sentirá reflejado en la película Don’t Look Up, título traducido al español como «No miren arriba», producida y dirigida por Adam McKay.

La cinta tiene crítica por doquier, no solo hacia la dirigencia política, sino también al culto a quienes son vistos como los genios del futuro, en alusión a ciertos magnates del ámbito tecnológico.

Además, lleva al extremo la banalización de los asuntos importantes que tiene lugar en los medios de comunicación y en circulación de mensajes por las distintas redes sociales.

Don’t Look Up (No miren arriba) también advierte al ciudadano sobre su propia resistencia a las alarmas de la Naturaleza.

Con un lenguaje planetario, apunta a un ámbito más allá de las fronteras del quehacer humano para bajar los humos de una sociedad centrada en el espectáculo de sus post y selfis.

La postergación a los temas clave hace mella del esfuerzo científico y quiebra, con sátira espléndida y a la vez asfixiante, la esperanza sobre la acción del hombre ante su destino.

La solución de supervivencia del planeta nunca se concreta y al final todo el conocimiento adquirido queda encerrado en la burbuja de los intereses.

La consciencia producto de siglos de civilización se pierde. Sí, en determinadas escenas, el chiste por la sátira se convierte en angustia e impotencia ante la inacción e irresponsabilidad.

No miren arriba

La cinta es una bofetada a la soberbia. También es una crítica lapidaria a las estrategias que pretenden engañar los sentidos del individuo.

¿Se puede publicitar la mentira al punto de pedirle a la gente no mirar de frente lo que se le avecina?

Estas negaciones a lo evidente han sido prácticas de diversos sectores de poder, sin importar su ideología, bien sea para ganar tiempo, mantener el poder, manipular la voluntad del electorado y largo etcétera.

«No miren arriba» es una crítica direccionada a varios frentes, pero incluso hacia el espejo.

A esta misma hora, estamos incumpliendo medidas que garantizarían a nuestros nietos un mejor mañana.

Por ejemplo: ¿Cree usted en el cambio climático?

Le pedimos, mire a su alrededor y tome nota de las consecuencias del ritmo acelerado del calentamiento global.

Que no nos pase lo que hacia el final señala uno de los protagonistas del filme, cuando dice: «Lo teníamos todo».

Pongamos el foco en la racionalidad, más que en la elocuencia. Vayamos a lo importante y no solo a lo simpático. Mire arriba.

León Hernández es un periodista, profesor y documentalista venezolano, autor de «Hablan los periodistas» y «Pasquali» y coautor de «La pantalla censurada RCTV Globovision».

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