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Georg Christoph Lichtenberg: Genio entre los genios +Video

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Su pensamiento era un portento digno de admiración. Se granjeó respeto tanto por su obra escrita como por sus aportaciones científicas.

Georg Christoph Lichtenberg: genio entre los genios

Georg Christoph Lichtenberg fue un científico y escritor alemán del siglo XVIII que ha pasado a la posteridad por sus singulares ideas.

Reconocido por celebridades como Wolfgang Goethe, Friedrich Nietzsche, León Tolstoi y Arthur Schopenhauer.

«El ingenio de Lichtenberg es la llama que sólo puede arder en una vela pura», decía el filósofo Ludwig Wittgenstein.

Georg Christoph Lichtenberg: Legado imperecedero

Nacido en 1742, este peculiar hombre de letras y de física dejó un rico y singular legado.

«Todo, como lo veo o como me lo sugiere mi pensamiento» era su credo a la hora de registrar en cuadernos sus vivencias.

Lo hacía como recolectando ideas, monólogos y reflexiones en una suerte de diarios.

En ello consignaba citas, cálculos y esbozos de proyectos posibles.

Sus observaciones brillan por intelectuales, y han servido de ejemplo a notables personas a lo largo de los años.

Georg Christoph Lichtenberg

«No puedo decir si las cosas mejorarán si cambiamos; lo que puedo decir es que deben cambiar si quieren mejorar», dijo en una ocasión.

«La más peligrosa de todas las falsedades es una verdad ligeramente distorsionada», manifestó en otra ocasión.

«Que el hombre es la criatura más noble también pueden inferirse del hecho de que ninguna otra criatura ha disputado esta afirmación», constituye otro aforismo de Lichtenberg.

Georg Christoph Lichtenberg: Sus registros en cuadernos

Todas estas frases y muchas más los recogía en los cuadernos denominados «sudelbücher», una traducción del inglés «waste books» o «libros basura».

En esos textos era en los cuales la gente anotaba sus transacciones – compras, ventas, recibos – . Una vez copiada la información ya no servían para más nada.

Las anotaciones quedaban en borrador.

Alguna vez señaló que había «esparcido semillas de ideas en casi todas las páginas que, si caen en el suelo adecuado, pueden convertirse en capítulos y incluso disertaciones completas».

Su recopilación se hizo célebre después de su muerte. Nunca publicó las aproximadamente 4.000 observaciones que hizo, plasmadas en nueve volúmenes de sus cuadernos.

Georg Christoph Lichtenberg: Aportes a la ciencia

En el campo de la ciencia tuvo un destacado papel. Son famosos sus cursos en la Universidad de Gotinga, en su país natal.

Sus clases se llenaban de estudiantes que acudían no solo para aprender, sino para «escuchar a Lichtenberg».

Alexander von Humboldt fue uno de sus pupilos.

Georg Christoph Lichtenberg

«No se trata simplemente la suma de ideas positivas que pude reunir de lo que me dijo. La verdad en sí misma es preciosa, pero aún más preciosa es la habilidad para encontrarla», comentó.

Como participante de los experimentos con lo que pasó a llamar «electricidad», descubrió las denominadas «figuras de Lichtenberg».

Construyó un electróforo, un generador electrostático.

«Mi pequeña habitación todavía estaba cubierta con un finísimo polvo resinoso. Caía, para mi disgusto, sobre el disco conductor del electróforo», explicaba.

«Para mi gran alegría, se fue acumulando formando estrellitas, tenues y pálidas al principio, pero a medida que el polvo se esparció más abundante y enérgicamente, había figuras muy bellas y definidas».

Procedió, entonces, a poner un papel negro untado con un material viscoso sobre las figuras y, presionando, pudo producir impresiones.

Era el primer paso para lo que con el tiempo se convertiría en los procesos de xerografía e impresión láser.

Versátil como él solo

También estudió geofísica, vulcanología, meteorología, química, astronomía y matemáticas.

Fue quien introdujo los símbolos + y – en la ciencia de la electricidad; y el formato ideal para una hoja de papel, lo que derivó en la forma ISO internacional métrica.

Fallecido en 1799, Georg Christoph Lichtenberg abandonó la concepción de la divinidad desde su juventud.

«Doy gracias a Dios mil veces por permitirme ser ateo», era una de sus sentencias más memorables.

Tomado de BBC News Mundo, Feliz Éxito David Mira.

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