El beso: conoce la historia, su origen y significado

El beso: conoce la historia, su origen y significado

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El beso es el acto de presionar los labios contra la superficie de algo o alguien como una expresión social de afecto, de saludo, o de amor

Desde su origen, el beso ha tenido diferentes significados, pero claro, eso dependía de la situación social, y de la época. No siempre las cosas han sido como en nuestros tiempos.

El beso estimula la producción de hormonas responsables del buen humor: la oxitocina, que libera el sentimiento de amor y fortalece el vínculo con la pareja, las endorfinas, hormonas responsables de la sensación de felicidad, y la dopamina, que estimula el centro de placer en el cerebro.

El beso

Los besos regulares protegen contra la depresión. El afecto en general tiene efectos reductores del estrés. Besar en particular se ha estudiado en un experimento controlado y se descubrió que aumentar la frecuencia de los besos en las relaciones matrimoniales y de convivencia resulta en una reducción del estrés percibido, un aumento en la satisfacción de la relación y una disminución de los niveles de colesterol. Te explicamos la historia del beso y su simbología en la Antigüedad.

Origen del beso

Las primeras evidencias sobre el origen del beso, las encontramos hace más de 4.000 años en los antiguos pueblos semíticos. El beso era un saludo habitual entre iguales: en la mejilla para la amistad, en la mano para expresar sometimiento, y en la boca para expresar devoción.

Historia del beso en la Antigua Grecia

En la Antigua Grecia el beso en la boca era casi desconocido: se limitaban a besar la cabeza, los ojos o las manos, según se deduce de los poemas homéricos.

Como curiosidad, mientras se le besaba en la frente se cogía de las orejas a la persona besada. En sus Idilios (“poemitas” en griego), el poeta griego Teócrito, del siglo IV a.C. se queja de su amado diciendo: “Ya no quiero a Alcipe: le llevé una paloma y no me cogió las orejas al besarme”.

Historia del beso en la Antigua Roma

En la Antigua Roma el beso como saludo era una práctica habitual de la conducta social, aparte del significado sexual que tenía.

El profesor de retórica Marco Fabio Quintiliano (35-95) se refiere a los novios que han intercambiado besos como si fueran “’marido y mujer”, ya que besarse equivalía a veces a la consumación del matrimonio.

El beso

Curiosidades de la historia del beso

Heredadas de antiguas tradiciones y costumbres históricas, existen una gran variedad de formas de interpretar el beso o distintas formas de besar.

Para expresar ese deseo se ha recurrido a diferentes procedimientos. Vamos a ver los más curiosos:

  • Los filipinos besan acercando la nariz a la cara y sorbiendo, aunque en Manila (capital de Filipinas) emplean también los labios, manifestando su interés sexual arrugando la nariz como si quisieran olfatear, ya que el olfato tiene más importancia que el tacto en el amor primitivo: no dicen como nosotros “dame un beso”, sino “huéleme”.
  • Los japoneses carecen de palabra para “beso” entre dos personas.
  • Los chinos besan a su amante tocándole la mano, la mejilla o la frente, no con los labios sino con la nariz, olfateándola, y rematando la operación con un chasquido de labios.
  • También los malayos se excitan acariciando con la nariz más que con los labios: en el transcurso de esta operación pueden llegar al orgasmo.
  • Los esquimales y ciertas tribus somalíes y de Nueva Zelanda desconocen el beso o no lo relacionan con el amor.
  • En Melanesia (que forma parte de Oceanía) los enamorados se despiojan mutuamente, y cuando la pasión va tomando fuerza se arrancan los pelos y se besan.

Simbología de la historia del beso

Cabe destacar que en todas las culturas el beso ha tenido un significado maléfico, y existe en torno a él cierta prevención. Por ejemplo:

  • No se debe confiar en quien nos besa en la mejilla mientras permanece detrás de nosotros ya que es signo de traición.
  • Una leyenda asegura que Judas, no atreviéndose a dar la cara besó al Maestro estando detrás de él. Otra dice que el adulto besado por un niño de manera espontánea vivirá largo tiempo, pero si cuesta convencer al niño, la persona en cuestión, o es mala o está muy enferma.
  • Como símbolo del beso se ha empleado desde los primeros siglos de la era cristiana la ‘X’, inicial de Xristos o Cristo en griego.
  • La ‘X’ era símbolo de fidelidad, y tenía fuerza de juramento.
  • En tiempos en los que pocos sabían escribir, la ‘X’ era firma válida porque quien la escribía bajo una carta o documento testificaba sobre la veracidad y buena fe del escrito.
  • Para dar mayor fuerza al símbolo, se besaba, subrayando así la absoluta confianza en la bondad del escrito. Esta práctica de escribir y besar la cruz o ‘X’ hizo que esta letra se convirtiera en símbolo del beso en la Edad Media.
  • Costumbre conservada por los enamorados todavía en los años sesenta del siglo XX, en que se firmaban cartas y postales amatorias con una, dos o tres cruces (x x x) según la intensidad de los sentimientos.

Etimología de la palabra beso

En cuanto a su etimología, beso es una voz latina, que proviene de basium = beso. En una jarcha andalusí del siglo XI se emplea el término baigare, basiare = besuquear, morrear.

Tomado de CURIOSFERA

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