Desde practicar la lectura hasta habituarse a elementales ejercicios físicos. Ello propende a la estimulación de la inteligencia
Muchas personas quisieran volverse más inteligente. Pero, ¿qué enseña la neurociencia al respecto?.
La neurociencia es la disciplina que estudia el sistema nervioso, su estructura, función y desarrollo.
¿Qué dice con respecto a la inteligencia que podemos adquirir?
A aquellos que constantemente se preguntan si son los suficientemente inteligentes, diremos que la inteligencia es algo flexible.
Volverse más inteligente: Adquisición de hábitos
Con ciertos hábitos y comportamientos podemos incentivarla.
Es básico que entrenemos el proceso mental, manejemos fuentes de información y nos enfoquemos en un campo de trabajo o área de interés determinada.
Si tomamos como ejemplo al inventor estadounidense del siglo XX, Thomas Alva Edison, encontraremos que su inteligencia radicaba, además de ser un experto en su campo, en que pensaba de manera lógica.
Asimismo, que se centraba en solucionar los problemas que se le planteaban.
El portal «Emprendiendo Historias» corrobora los hábitos que cada persona debe ejercitar a diario para ser más inteligente, y formula una serie de consejos.
Veamos.

Volverse más inteligente: Tomar dos vasos de agua en 30 minutos tras despertar
Como el cuerpo suma muchas horas durmiendo no se ha hidratado de la forma idónea por un extenso período.
Y se conoce que el agua filtra la «basura» del organismo para tener un balance.
Por ello se recomienda tomar dos vasos grandes de agua con el objetivo de equilibrar la cantidad de agua que el cuerpo demandó durante la noche.
Tomar agua fomenta la habilidad para completar tareas manuales, de acuerdo con estudios practicados en niños.

Volverse más inteligente: Leer un libro durante el desayuno
Esta, aunque sencilla, es otra gran sugerencia para la estimulación cerebral.
Lees libros es una práctica fenomenal. Sin embargo, como el desayuno por lo normal se cumple en poco tiempo, es preferible optar por textos cortos.
La norma debería centrarse en dedicarse a artículos de noticias en lugar de resúmenes de volúmenes de ventas notables.

Volverse más inteligente: Escuchar pódcast o audiolibros
Una de las claves para ocuparse más en tal actividad es dedicarle diariamente unos diez minutos mientras la persona se traslada en el carro, en el transporte público o maneja bicicleta.
Con ello propiciará al aprendizaje.
Algunos de los audios propuestos son las charlas TED – se pueden descargar de modo que no consuman datos de internet -, material recomendado para emprendedores, y selección de autores favoritos.
La alternativa es válida para aquellos que no tienen tiempo para leer un libro convencionalmente por las exigencias del trabajo o el frecuenten trajinar.
Con los audiolibros se aprovecha el «tiempo muerto», nutriendo los conocimientos con el pensamiento, estrategias y ópticas de personas relevantes.
Volverse más inteligente: Leer un libro en vez de ver televisión
Ver televisión o cable constituye una actividad pasiva. Mientras, la lectura de un libro exige la construcción de imágenes mentales, lo cual resulta beneficioso para el cerebro.
No importa lo que se lea. Dicho hábito logra hacer a las personas más inteligentes.
Asimismo, se sabe que la lectura reduce el estrés y conduce a que los sujetos se sientan mejo consigo mismos.
Volverse más inteligente: Tomar té verde mientras se trabaja
El té verde contiene un aminoácido que genera un incremento en las ondas alfacerebrales.
Nos referimos a la L-teanina. No implica la ansiedad que genera en los individuos el consumo de cafeína.
Es decir que a diferencia de lo que produce el café, el té verde induce un estado de enfoque sereno, sin propiciar el sueño.
De hecho, la L-teanina se expende como un suplemento que colabora con la relajación y el mejor funcionamiento cardiovascular.

Tomar siestas durante el día
La mente posee un ritmo que determina cuando la persona se está quedando dormida y cuando exige dormir.
Se ha demostrado que durante el día las siestas ayudan a incrementar la velocidad de aprendizaje, contribuyendo, por ende, en ser más inteligente.
Las siestas permiten al cerebro estar fresco.
El tiempo excepcional para tomar una siesta puede ubicarse entre el mediodía y las cuatro de la tarde, que es cuando las personas acusan más sueñño.
Las siestas harán rendir a un mayor nivel.
No tomar azúcar durante el día
Aunque lo ideal sería no consumir azúcar, para aquellos que no pueden cumplir con tal aspiración se les aconseja evitar ingerirla en los momentos en que más deben estar concentrados.
Si pretendemos que la mente funcione de manera inteligente hay que evitar altos niveles de azúcar seguido de bajos niveles.

Practicar ejercicios simples
Debemos entender que hay una estrecha relación entre cuerpo y mente.
Por eso lo mejor es tener un buen estado físico y adquirir hábitos saludables que propendan a que la mente opere mejor.
Lo bueno es que para este cometido no es necesario acudir al gimnasio diariamente.
Basta con hacer algunas flexiones y abdominales durante el día o subir escaleras. Eso tendrá un impacto positivo.
Tomado de Semana, Full Perception.
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