Trombosis: conoce qué vitaminas son buenas para prevenirla

Trombosis: conoce qué vitaminas son buenas para prevenirla

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La trombosis es una anomalía que se forma por un coágulo de sangre al interior de las venas o arterias, interrumpiendo el flujo sanguíneo hacia el corazón. Si esta no se trata con antelación, puede provocar la muerte de la persona.

Puedes desarrollar una trombosis si tienes ciertas enfermedades que afectan la forma en que coagula la sangre. Un coágulo sanguíneo de las piernas también puede ocurrir si no te mueves durante mucho tiempo, por ejemplo, después de una cirugía o un accidente, cuando viajas grandes distancias o cuando estás en reposo en cama.

Realizar ejercicio y pausas activas pueden evitar este mal, además de cuidar los hábitos alimenticios, con el propósito de reducir la probabilidad de estos coágulos.

Por ejemplo, consumir alimentos como el brócoli o el perejil son ricos en vitamina C, lo que permite la producción de elastina y colágeno, manteniendo la elasticidad de las paredes de las venas.

Asimismo, la vitamina E permite que la sangre coagule de una mejor manera, y se puede encontrar en las nueces, avellanas o almendras.

Trombosis

Consumir con mayor frecuencia el ajo y la cebolla pueden destruir los coágulos sanguíneos y está relacionado con la reducción con la aparición de trombogénesis.

Algunos estudios han ratificado que los altos niveles de homocisteína puede ser un factor determinante para desarrollar coágulos en la sangre, pero se pueden evitar al consumir alimentos con ácido fólico, presentes en la espinaca y acelga.

De igual forma, las personas que son tratadas con anticoagulantes deben evitar el consumo de productos ricos en vitamina K, ya que según la Sociedad Española de Endocrinología y Nutrición, esta vitamina puede interferir en el tratamiento de la trombosis.

Síntomas

Dolor en las piernas: Uno de los síntomas más comunes de la trombosis venosa profunda o TVP es el dolor y el hormigueo en la parte inferior de las piernas. Este es un signo de alerta bastante peligroso que suele ir acompañado de convulsiones constantes y es por esa razón que se debe consultar con un especialista de salud para tratar a tiempo dicha afección.

Extrañas rayas rojas en la piel: un hematoma es otra forma de coágulo de sangre, pero cuando se identifican rayas rojas, paralelas a las venas, no es un hematoma, por lo contrario, se podría tratar de la formación de un coágulo de sangre que podría afectar considerablemente la salud. Estas rayas se caracterizan por ser muy cálidas al tacto, por lo cual, se debe consultar de inmediato a un especialista para evitar riesgos de sufrir ataques cardíacos y otros problemas médicos graves.

Dolor en el pecho al respirar: cuando una persona siente dolor y hormigueo en el pecho mientras respira profundamente, podría ser una señal de la formación de coágulos de sangre en los pulmones. Este síntoma puede ser mortal, es por ello que se aconseja acudir de inmediato al médico para una valoración oportuna.

Dificultad para respirar: la falta de aire sin alguna causa específica y los trastornos respiratorios podría ser una causa de los coágulos alrededor de los pulmones. Por lo general, esta condición suele acompañarse por mareos repentinos.

Tos inexplicable: se debe prestar atención a los cuadros de tos sin causa aparentes y también a la frecuencia cardiaca y al ritmo respiratorio. Es importante tener en cuenta que cuando la tos la acompaña, el dolor en el pecho, arritmia o falta de aire, se debe consultar de inmediato un médico.

¿Cómo prevenir la formación de coágulos de sangre?

La Agency for Healthcare Research and Quality ha dado a conocer algunos consejos para evitar la formación de coágulos de sangre:

  • Usar ropa cómoda y holgada para evitar la presión en distintas partes del cuerpo.
  • Se aconseja levantar las piernas por arriba del corazón para aumentar la circulación y el flujo sanguíneo en las piernas.
  • Hacer ejercicio bajo la supervisión e indicación de un médico especialista.
  • No mantenerse de pie ni sentado más de una hora seguida.
  • Consumir menos cantidades de sal.
  • Tomar a tiempo los medicamentos recetados por el médico.
  • Evitar los golpes en las piernas y evitar cruzarlas.

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Tomado de SEMANA

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